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Cabezas rapadas atacan a dos hombres de origen ruso en Alemania

Un grupo de cabezas rapadas atacó la pasada madrugada a dos ciudadanos alemanes de procedencia rusa en la ciudad de Karlsruhe (suroeste de alemania). Uno de ellos resultó herido de gravedad. Según comunicó la policía local, los dos hombres, de 24 y 26 años de edad, se encontraban dando una vuelta en bicicleta cuando fueron asaltados por un grupo de diez cabezas rapadas. Mientras el joven de 24 años pudo emprender la huida, los agresores se lanzaron sobre su compañero, al que atacaron con puntapiés y bates de béisbol. La víctima fue ingresada en un hospital con heridas en la cabeza y en el tórax, informó un portavoz de los servicios de seguridadiad. La policía también informó de que las primeras investigaciones no arrojan aún ningún rastro sobre los atacantes.

Por otra parte, una tienda de bebidas regentada por albanokosovares en Aquisgrán (oeste de Alemania) sufrió también la pasada noche un ataque incendiario, aunque no causó daños personales. La policía no excluye un trasfondo racista para el ataque, pues ya a comienzos de la semana unos desconocidos habían pintado en la fachada cruces gamadas y frases xenófobas.

Según algunos testigos, un hombre fue visto en el tejado de la tienda poco antes de declararse el incendio. Los daños materiales se calculan en unos 50.000 marcos (alrededor de 4.250.000 pesetas).

Estos ataques se producen apensa diez días después de que el pasado 30 de agosto, el Tribunal de Halle, en el este del país, condenara a un cabeza rapada de 24 años a cadena perpetua por el asesinato de un ciudadano mozambiqueño. En el mismo juicio, los otros dos procesados por el crimen, dos adolescentes de 16 años fueron condenados a penas de nueve años de cárcel. El caso sirvió al Gobierno del canciller Gerhard Schröder para ejemplarizar su postura ante el preocupante ascenso de la extrema derecha en Alemania. A propósito de la sentencia, el fiscal federal, Joachim Lampe, manifestó su deseo de que sirviera "de señal para que otros organismos y políticos cumplan con su deber".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de septiembre de 2000