Zaplana recuerda a los altos cargos que ya se ha consumido la cuarta parte de la presente legislatura

El tiempo vuela. Eduardo Zaplana, presidente de la Generalitat, hilvanó ayer ante los altos cargos de la Administración autonómica el habitual discurso de principio de curso y azuzó a sus colaboradores cuando destacó que ya se ha consumido la cuarta parte de la presente legislatura. Zaplana reiteró que los cargos políticos son voluntarios y se dirigió especialmente a los veteranos que ya arrastran cinco años en tareas administrativas para que no eviten la complacencia.El presidente celebró los resultados de la pasada legislatura, apuntó que la tarea de gobierno reside en la suma de esfuerzos individuales y sugirió que su aspiración es situar a la Comunidad Valenciana en un lugar destacado en el mapa del Estado.

Los grandes proyectos estatales, como el Plan Hidrológico Nacional o la construcción del AVE, no dependen de la Administración autonómica. Y Zaplana insistió en que no deben eclipsar la gestión diaria.

Lo mismo que la composición de la Acadèmia Valenciana de la Llengua o la reforma del Estatuto exigen del concurso de la oposición. Zaplana reiteró que ambas cuestiones sólo se resolverán cuando los socialistas hayan logrado superar sus diferencias internas y subrayó que no adoptará iniciativas al margen del primer partido de la oposición para resolver ambos asuntos.

El presidente alargó su discurso casi una hora, pero no hizo mención a la posible fusión de las dos grandes cajas de ahorro de la Comunidad Valenciana.

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