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La Guardia Civil decomisa en Barajas ocho kilos de cocaína ocultos en tableros de ajedrez y pisapapeles

Agentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid detuvieron ayer en el aeropuerto de Barajas a un hombre de nacionaldiuad ecuatoriana de 33 años que pretendía introducir ocho kilos de cocaína de gran pureza ocultos en el interior de tableros de ajedrez, pisapapeles y platos decorativos con relieve que portaba en su equipaje. Según la Dirección General de la Guardia Civil, el alijo fue descubierto en el interior de dos maletas por uno de los cuatro perros de la Comandancia que trabajan durante las 24 horas del día en el aeródromo madrileño. A continuación, los agentes montaron un dispositivo para tratar de localizar a los dueños del equipaje.

El Grupo de Investigación Fiscal yAntidroga (GIFA) del aeropuerto de Barajas localizó al dueño de las maletas. Se trataba de J.M.L.V, de 33 años. En el interior del equipaje había ocho kilogramos de cocaína ocultos. La droga estaba insertada a presión en el interior del tablero de ajedrez de 40 centímetros cuadrados. Los agentes hallaron el resto en varios pisapapeles de plata y platos. El supuesto traficante será puesto hoy a disposición judicial.

El Grupo Antidroga de la Guardia Civil de Barajas está compuesto por 30 guardias civiles. Hasta el pasado día ocho de agosto, esta unidad había detenido a 126 personas en el aeropuerto por narcotráfico y se había incautado, de droga, la mayor parte cocaína, cuyo valor podría haber alcanzado los 3.000 millones de pesetas. Con esta cifra, ya se ha igualado la interceptada en la frontera de Barajas durante todo el año 1999.

El mayor alijo de cocaína decomisada este año en el aeródromo madrileños por los agentes de la Guardia Civil es, hasta el momento, uno de 41 kilos que llegó oculto en el interior de un cargamento de frutas tropicales, en concreto papayas. Las cajas llegaron el 9 de julio. La droga venía metida dentro de unos macarrones de plástico que, desenrrollados, alcanzaban una longitud de dos metros cada uno. El envío procedía de Colombia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de septiembre de 2000