Irún homenajea a Companys

Hoy se rememora la entrega por los nazis al régimen franquista del presidente catalán en 1940

La entrega de Lluís Companys de manos de la Gestapo (policía política) alemana a las autoridades franquistas sucedió hace 60 años en la frontera francoespañola en Irún. En esta localidad guipuzcoana se celebrarán hoy los actos para conmemorar aquel hecho histórico, esto es, el final del exilio de quien fuera presidente de la Generalitat durante la Segunda República y el inicio de acto final de su tragedia personal, cerrada con su ejecución el 16 de octubre de 1940.El homenaje a Lluís Companys, salpicado por una polémica entre partidos políticos, consistirá en la escenificación de la entrega del presidente catalán a las autoridades franquistas y de la huida a Francia, tres años antes, de los vascos que escapaban del avance de las tropas franquistas comandadas por el general Mola.

En el mismo escenario donde se produjo aquel episodio, el puente internacional de Irún, se recordará la figura de Companys como un símbolo de "la paz, la tolerancia y la libertad", afirmó ayer Carles Pons, miembro de Lluís Companys Batzordea, una comisión que ha impulsado y coordinado la celebración de este acto. "Éste es un homenaje civil sin ningún matiz político. Por eso, nos ha dolido en el corazón que se hayan manipulado nuestras intenciones de una forma tan falsa, burda y malintencionada con el único fin de vender más periódicos y de ganar votos", dijo Pons en referencia a la polvareda que ha rodeado la celebración de este recordatorio histórico.

Durante los últimos días, el homenaje a Lluís Companys ha servido como excusa a los partidos para protagonizar una encendida disputa política, después de que el PP de Cataluña criticara a sus promotores porque entre los miembros del comité de honor figuran los representantes de Euskal Herritarrok (EH) Pernando Barrena y Rafa Díez. Los organizadores, que estudian la posibilidad de iniciar acciones legales contra el dirigente PP catalán Alberto Fernández Díaz, quieren dejar al margen esta controversia y están volcados en la preparación de un homenaje a "un personaje que es un símbolo de la democracia", según el catedrático Ernest Lluch. "Companys se sacó los zapatos antes de ser fusilado para tocar con sus pies la tierra, antes de pronunciar una palabras en favor de la democracia", recordó para ensalzar la figura del president catalán.

El acto conmemorativo dará inicio en el puente internacional a las 22.30, aunque previamente (20.00) habrá una recepción oficial a las autoridades en el Ayuntamiento fronterizo. Han confirmado su asistencia el consejero de Presidencia de la Generalitat, Joaquim Triadú, por ausencia del presidente Jordi Pujol, de viaje oficial en Chile; la consejera vasca de Cultura, María Carmen Garmendia; los alcaldes de Irún, Hondarribia y Hendaya (Francia); dirigentes de partidos políticos, así como un sobrino-nieto de Companys, un hijo del lehendakari Aguirre y una de las personas que huyó de Irún en 1936.

Al acto central sólo tendrán acceso 700 personas, aunque la organización ha reservado un espacio para albergar a los más de 2.000 asistentes, que podrán seguir el homenaje a través de una pantalla gigante. Medio centenar de actores, todos ellos voluntarios de Irún y Hondarribia, y cuatro corales vascas (140 voces), entre otros, participarán en una representación teatral que tendrá un marcado tono poético y musical. El actor Xabier Elorriaga, que se expresará en español, catalán y euskera, dirigirá el acto.

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Sobre la firma

Mikel Ormazabal

Corresponsal de EL PAÍS en el País Vasco, tarea que viene desempeñando durante los últimos 25 años. Se ocupa de la información sobre la actualidad política, económica y cultural vasca. Se licenció en Periodismo por la Universidad de Navarra en 1988. Comenzó su carrera profesional en Radiocadena Española y el diario Deia. Vive en San Sebastián.

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