Las intoxicaciones se evitan con la higiene
- La regla de oro para evitar intoxicaciones alimentarias es lavarse las manos antes de tocar los alimentos. Otro tanto debe hacerse con los utensilios que vayan a entrar en contacto con ellos. A 37º centígrados, los gérmenes (bacterias y virus, entre otros) viven estupendamente en las personas; prueba de ello es cómo se multiplican y cómo las hacen enfermar. Algo parecido ocurre en los alimentos. - ¿Qué hacer? A medida que un producto es sometido a una bajada de temperatura, las bacterias pierden fuerza. La cadena del frío (entre 4º y -20º) nunca debe romperse; no es conveniente congelar y descongelar un producto, pues se corre el riesgo de que estos microorganismos, que permanecían dormidos, despierten y empiecen a actuar. Desde que se compra un alimento congelado hasta que se consume nunca debe permitirse que la temperatura se eleve por encima de esos fatídicos 4º centígrados.
- Los remedios. Pero, si a menor temperatura las bacterias se congelan (que no significan que se mueran), a partir de los 37º los gérmenes menos resistentes a él se eliminan. Por eso, las tapas, -"templaditas", como suelen pedirse-, no se recomienda que se tomen así. Una tapa debe calentarse, cuando menos, hasta el punto de cocción. Tampoco es conveniente guardar los alimentos calientes en el frigorífico.


























































