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Reportaje:EMPRESAS Y EMPRESARIOS

Los modistas de 'pequeña' costura

Recién estrenada la década de los ochenta un emprendedor matrimonio, Mercedes Moltó y Desiderio Mataix, soñaba con enriquecer el mundo de la moda infantil. Contaban con un sinfín de ideas, experiencia familiar en el sector textil y un puñado de ilusión. Con estos ingredientes fundaron en Alcoy una pequeña empresa familiar con la que querían cubrir el hueco de mercado del chándal de bebé y crear colecciones de ropa que tuvieran como destinatarios finales a los más pequeños de la casa. Así se gestó el embrión de Tutto Piccolo, una firma textil que en las dos últimas décadas ha vestido a la última a miles de niños y niñas de 0 a 12 años. Aquella aventura empresarial de la familia Mataix Moltó es hoy un negocio que da trabajo a medio centenar de personas y que el año pasado facturó cerca de 600 millones de pesetas.La firma se enfrenta a su mayor etapa de crecimiento, con la que se confía elevar a los 2.000 millones de pesetas la cifra de facturación en 2002. A sus 38 años, Iñaqui Mataix, uno de los tres hijos del matrimonio fundador de Tutto Piccolo, es quien ostenta el cargo de gerente de la empresa en la que también trabaja su hermana Mercedes. Entre la etapa inicial, en la que los diseños que salían de la pluma y el ingenio de la madre, Mercedes Moltó, y la actual, la empresa se ha amoldado a los nuevos tiempos. "En Tutto Piccolo se aprende a amar a los clientes, a comprometerse con ellos. Nuestra gente adora su trabajo, les gusta hacer diseños que gratifiquen a quien los compra y a quien los usa. Preferimos producir calidad a tener que controlar la producción", explica Iñaqui Mataix.

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Esta dedicación es común en todo el equipo que forman cuatro diseñadores, tres patronistas y otros tres empleados en la oficina técnica de I+D. "Para que cualquier empresa sobresalga sobre sus competidores, no basta con gestionarla racionalmente, ni la eficacia, ni la productividad. El punto diferencial de la empresa es el factor humano" remarca el gerente.

Los resultados saltan a la vista. Entre las dos colecciones, primavera-verano y otoño-invierno, la empresa ofrece hoy en día hasta 400 modelos diferentes de prendas por temporada en los que se incluyen desde la ropa de bebé, para colegio, pijamas, jeans, bañadores y todo tipo de prendas de abrigo. Todas ellas llegan al cliente a través de tiendas de ropa infantil de nivel medio alto. La empresa cuenta con casi 800 clientes en España y exporta el 40% de su producción a Portugal, Japón, países árabes y EE UU. "Apoyamos las tiendas multimarca. Nos parece la mejor opción por la gama de productos que ofrecemos. La tienda única limita la capacidad de creación de la empresa", reflexiona Iñaqui Mataix.

La aventura americana ha comenzado con Tutto Piccolo México, una sociedad conjunta de producción propia que la firma abrió al otro lado del charco en 1998. "Allí exportamos el know-how y las fichas técnicas de las prendas que se producen y venden en México. Conseguimos cubrir una cuota de mercado importante en este país donde tenemos un acuerdo con la cadena Liverpool que hace llegar nuestras prendas al cliente a través de cerca de 50 grandes almacenes".

El año pasado esta filial produjo 200.000 prendas y facturó unos 600 millones de pesetas. Los buenos resultados han convertido a México en "una plataforma para el desarrollo de Tutto Piccolo en el continente americano" avanza Mataix, en la alusión a la eventual apertura en otros países.

Una estructura centenaria con espíritu de renovación

Las nuevas instalaciones de la empresa Tutto Piccolo en la localidad alicantina de Alcoy ocupan en la actualidad 4.300 metros cuadrados de superficie industrial. La fábrica se ha acomodado recientemente en la antigua fábrica de paños de Mataix, SA, que adquirió la que hoy es quinta y sexta generación de la familia a los antiguos trabajadores de Mataix, SA. Éstos formaron en 1977 una cooperativa textil tras la cesión de las acciones de la empresa.La fábrica se extiende por tres grandes naves construidas con piedra caliza arenisca procedente de las vecinas canteras de San Cristóbal. Acabó de construirse hacia el año 1914, impulsada por el célebre industrial local Desiderio Mataix Valor. La factoría estuvo dotada desde el primer momento del proceso completo de fabricación, es decir hilatura, tisaje, tinte y acabados y sección de batanes. La primitiva estructura de la nave fabril, ahora acondicionada a las actuales exigencias del sector, es un tesoro de la arqueología industrial y que continúa en pie en la confluencia de las calles de la Verge dels Lliris y de Echegaray, en pleno casco urbano de la localidad alcoyana.

En su rehabilitación tuvo un papel fundamental Desiderio, otro de los hermanos Mataix Moltó. Arquitecto de profesión, dirigió el acondicionamiento de la nueva sede de Tutto Piccolo en el que han invertido 1,8 millones de euros (alrededor de 300 millones de pesetas).

En las nuevas instalaciones ha comenzado a concentrarse el proceso de fabricación de esta empresa textil especializada en la moda infantil. "Casi 140 años después, Tutto Piccolo conserva el saber hacer de un oficio que la tecnología actual ha hecho más productivo, pero no mejor", asegura Iñaqui Mataix.

Ventas por la red

La temporada otoño-invierno del año 2001 será determinante en la expansión de la firma. Para entonces Tutto Piccolo se lanzará al universo del comercio electrónico a través de una tienda virtual que se incluirá en el portal de internet Look & Buy. La tienda virtual dispondrá de un almacén que venderá a todo el mundo, excepto en España, el producto escogido y que llegará al cliente dentro de un plazo máximo de cinco días.El segundo gran proyecto de expansión es la apertura de mercados en la Unión Europea y la venta de moda infantil en Alemania, Francia e Italia. Con estos nuevos planes Tutto Piccolo confía en aumentar su facturación a los 1.000 millones en 2000. En las últimas dos campañas la empresa ha conseguido crecer un 40% y prevé facturar 12,02 millones de euros en (2.000 millones de pesetas) en 2002 merced a su expansión en Suramérica y la UE.

La empresa logró capear el retroceso del sector por los bajos índices de natalidad con la consolidación de las ferias. Tutto Piccolo presenta cada año sus novedades en los certámenes más importantes; la International Kids Fashion Show (New York City) y la Feria Internacional de Moda Infantil y Juvenil (FIMI) que celebra cada año dos ediciones en Valencia para ofrecer en enero y junio las colecciones de primavera-verano y otoño-invierno.

La firma guarda buenos recuerdos de su participación en FIMI, que reconoció la labor de Tutto Piccolo con el premio a la mejor acogida. Además, en la edición del pasado mes de enero el stand de Tutto Piccolo recibió la visita de la infanta Elena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de julio de 2000

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