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La cifra de menores inmigrantes protegidos se duplica en dos años

La Fiscalía reclama un centro específico para atenderlos mejor

Entre los inmigrantes que llegan a la Comunidad Valenciana huyendo de la pobreza de sus países hay un porcentaje cada vez más elevado de menores de edad, según los datos de que disponen la Fiscalía de Menores del Tribunal Superior de Justicia valenciano y la asociación SOS Racisme. Muchos de estos menores llegan sin la compañía de familiares adultos, por lo que la cifra de niños extranjeros internados en los centros de protección de la Generalitat casi se ha duplicado en los últimos dos años.

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El número de niños extranjeros internados en el centro de protección del Gobierno valenciano en Burjassot se ha disparado desde los 38 que había en 1997 a los 68 contabilizados en 1999, según los datos facilitados por la Fiscalía.Con este incremento, los niños inmigrantes han pasado de ser un colectivo muy minoritario en el centro (apenas eran el 14% del total de internos en 1997) a adquirir una presencia destacada ya que, según las últimas cifras, el año pasado uno de cada tres menores desprotegidos internados en Burjassot (el 28,45%) eran extranjeros.

Con respecto a su procedencia, el colectivo más importante lo forman los magrebíes. Uno de cada tres inmigrantes (21) llegaron de estos países norteafricanos: 17 marroquíes y cuatro argelinos. En segundo lugar aparecen los menores del África subsahariana (16), seguidos por los rumanos (11).

"Desde 1997 hemos notado una presencia cada vez más destacada de menores inmigrantes, de 16 y 17 años, que llegan sin papeles, algunos de paso en su camino hacia otros paises europeos, con la esperanza de encontrar un trabajo para mantener a sus familias", detalla Mercedes Erbalejos, presidenta de Sos Racisme.

El incremento de menores inmigrantes ha complicado más aún la saturación que sufre el centro de acogida de Burjassot, que el año pasado tuvo que ingeniárselas para alojar de forma habitual a una cantidad de menores que duplicaba sus 24 plazas disponibles.

Además, la Fiscalía resalta que los educadores del centro tienen dificultades para comunicarse con estos menores inmigrantes porque la mayoría apenas dominan el castellano. Por ello, la Fiscalía reclama a la Generalitat la construcción de un centro específico para atender mejor a los menores inmigrantes, con educadores que hablen su idioma, les impartan clases de castellano, les ayuden a adaptarse a su nuevo país y les asesoren sobre los trámites para regularizar su situación y para buscar trabajo cuando sean mayores de edad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de julio de 2000