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El tubérculo por excelencia

Un congreso reúne en Vitoria a 130 especialistas para tratar sobre el futuro de la patata

Cuando ya se ha impuesto la patata nueva en los mercados del País Vasco, el Palacio de Congresos Europa de Vitoria acoge desde ayer y hasta el jueves un congreso de investigación que trata de mejorar futuras siembras de uno de los ingredientes básicos de la gastronomía mundial. De este modo, para informar sobre los avances en el cultivo de este tubérculo, la madre de la fécula por excelencia, se han reunido 130 expertos, con una presencia cualificada de investigadores de Centro y Suramérica.Y es que en los países de este continente están los principales sabios sobre este producto. No en vano, el origen está en Argentina, Perú o Colombia, desde donde llegó la patata a finales del siglo XVIII al País Vasco, promocionada por la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, nacida en Guipúzcoa. Esta institución difundió entre los agricultores vascos su cultivo y pronto este tubérculo sustituyó a otro de gran raigambre en todo el país, el nabo.

Sin embargo, la fama de patateros se la han llevado los alaveses. Una reputación bien reciente, que comienza a fraguarse a partir de 1933, con la creación de la Estación de Mejora de la Patata de Arkaute, a la que seguiría su filial de Iturrieta, creada en este paraje por su altitud (superior a mil metros), ideal para comprobar la fortaleza de las patatas de siembra.

La vinculación vasca con el tubérculo americano ha continuado en la actualidad. Por eso no es de extrañar que el único centro que en todo España se dedica a la investigación sobre la patata, el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario (Neiker), haya sido el que ha organizado este encuentro fundamental para el futuro de este alimento base.

El presidente del Congreso, Javier Pascualena, explicaba ayer con claridad esta vinculación tan estrecha: "La importancia de Álava está en la calidad de la pata de siembra. De hecho, se ha llegado a producir hasta el 50% del total que se planta en España". La investigación continúa en la actualidad desde Neiker con la búsqueda de variedades nuevas y más fuertes para los distintos territorios y climas a los que abastece Álava.

Pero no sólo se va a hablar en estos días de la mejora biológica de la planta y sus miles de variedades. La patata es mucho más que eso: entre los posters (esos paneles que muestran las últimas investigaciones de los asistentes al congreso) se pueden ver trabajos como la reivindicación de la denominación de origen para las variedades canarias de la papa, emparentadas directamente con las peruanas, o análisis comparativos entre el tubérculo gallego con DOC y el que no posee esta calificación. Sin olvidar el estudio que trata de medir el color en la patata tipo chip.

Y por supuesto, como en todo congreso que se precie, habrá un momento para la gastronomía. En la cena de clausura, el plato principal será las "patatas a la riojana", una receta que seguro hará las delicias de los asistentes del otro lado del oceáno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de julio de 2000