La juez no ve intencionalidad y deja en libertad a los responsables del cohete mortal de Arenys

,No fue una gamberrada ni tenían intención de causar daño a nadie; se trató simplemente de un desafortunado accidente. Ésta fue la declaración de los dos menores de edad, de 17 y 15 años, responsables del lanzamiento del cohete que causó la muerte a Montserrat Vilanova, de 18 años, mientras celebraba la verbena de Sant Joan. El joven de 17 años acusado de homicidio por imprudencia quedó ayer en libertad sin fianza después de que la juez no apreciara intencionalidad. El otro menor declaró en la fiscalía de menores y está bajo custodia paterna.

Fuentes próximas a la investigación manifestaron que no se prevén más detenciones relacionadas con este suceso. También ayer declararon amigos del mayor de ambos jóvenes, y se espera que en los próximos días se interrogue a más muchachos. Los responsables del lanzamiento del petardo declararon que celebraron la verbena de Sant Joan en una casa situada en un montículo conocido como la Peña del Maltemps. Los menores explicaron que apoyaron el cohete en una valla de un mirador y que, poco después de encender la mecha, el artefacto pirotécnico se cayó al suelo y salió disparado en dirección a la zona en la que se celebraba el baile popular de la verbena.

Informe pericial

Los jóvenes dijeron que compraron el proyectil, y la Guardia Civil informó de que lo adquirieron en Arenys de Mar. A pesar de la declaración de los muchachos, la juez solicitó un informe pericial a la Guardia Civil para determinar con exactitud cuál fue la trayectoria que siguió el proyectil hasta impactar en el cuerpo de la joven y causarle la muerte.

Los habitantes de esta población seguían ayer conmovidos por el suceso y la mayoría no dudaba de que los jóvenes detenidos, vecinos del municipio, no tenían mala intención, sino que simplemente se trató de un accidente. Algunos vecinos señalaron que ahora hay tres familias destrozadas: la de la víctima y las de los detenidos.

La versión que dieron los jóvenes, primero ante la Guardia Civil y después ante la juez y el fiscal, invalida la hipótesis facilitada desde el primer momento por el alcalde de Arenys de Mar, Santiago Fontbona, y por el concejal de Urbanismo, Vicenç Martí, quienes aseguraron que el incidente era fruto de "una gamberrada" y que el cohete había sido lanzado "de forma premeditada" contra más de 1.000 personas que había en ese momento esperando que se iniciara el baile popular de la verbena de Sant Joan en la playa de la Picòrdia.

La corporación aprobó anoche, en un pleno extraordinario, una moción de todos los grupos municipales que pretende conseguir que la venta y el uso de los petardos sean más restrictivos.

El alcalde de la población se mostró preocupado por la posible fractura social que el suceso pueda generar entre los habitantes de Arenys de Mar y solicitó "respeto para las familias implicadas" y que se eviten los "juicios paralelos". Asimismo, el jefe de la corporación municipal agradeció la colaboración ciudadana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 28 de junio de 2000.

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