Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
REVISTA DE PRENSA

Sobre la reunifación

Seúl, 16 de junio

La histórica cumbre entre los dos líderes coreanos de esta semana en Pyongyang ha reavivado los adormecidos deseos del pueblo coreano de reunificarse. Una declaración de cinco puntos anunciada marca la línea para debatir este complicado y sensible asunto y sus implicaciones a largo plazo. Es complejo porque implica al Sur democrático y capitalista y al Norte comunista, cuyas relaciones han sido hostiles desde la guerra de Corea, y es sensible porque tiene implicaciones para el resto de poderosos vecinos de la Península. Según su declaración, los dos líderes encontraron puntos comunes en sus respectivas ideas sobre la unificación, expresadas en sus encuentros privados, que podrían culminar en la integración de dos sistemas políticos diferentes. Pero parece haber diferencias de criterio entre el Norte, que desea la creación de un marco federal para una Corea con dos sistemas, y el Sur, que quiere llegar a la unidad a través de tres etapas. Para la gente, estas dos ideas son vagas, y necesitan de una clarificación antes de proceder a su debate. (...) Le llevará tiempo al Gobierno de Seúl definir y conseguir un consenso en su política de unificación. Debe tranquilizarse a las potencias con intereses en la Península sobre el proceso. No se pueden permitir absolutismos por ninguna de las dos partes y debe conseguirse un diálogo sostenido basado en el realismo político. Hay mucha gente emocionada por la perspectiva de conseguir la unificación. Podría ser algo apresurado e ilusorio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de junio de 2000