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DIECISÉIS FAMILIAS SE QUEDAN SIN HOGAR

Un incendio destruye una urbanización completa de chalés de madera en Las Rozas

Un incendio de grandes dimensiones destruyó en la mañana de ayer los 16 chalés de madera que formaban la urbanización El Triángulo en el municicpio de Las Rozas. Las viviendas fueron pasto de las llamas en solo 45 minutos. Tres horas después, las casas de la urbanización quedaron reducidas a cenizas. Los dueños de las viviendas acusan a los bomberos de ser los responsables de la magnitud del incendio y éstos replican que se quedaron sin agua en los hidrantes. El Ayuntamiento se comprometió en la tarde de ayer a realojar a los damnificados en apartamentos en Majadahonda.

Aunque ayer se desconocían las causas del incendio, testigos presenciales aseguran que éste se inició cuando unos operarios colocaban tela asfáltica en un tejado, empleando para ello un soplete. El incendio se propagó rápidamente por el resto del inmueble y en sólo 45 minutos todos los chalés estaban envueltos en llamas. Éstas alcanzaron una altura de 10 metros y la columna de humo negro era visible a varios kilómetros a la redonda. En poco menos de tres horas todas las viviendas quedaron reducidas a cenizas. Más de 60 personas se han quedado en la calle prácticamente con lo puesto.Un bombero resultó herido cuando estaba dentro de una vivienda y se produjo un derrumbamiento, aunque horas después fue dado de alta hospitalaria. No hubo que lamentar heridos entre los propietarios de las viviendas, pero la desolación de éstos quedaba patente mientras presenciaban, impotentes, cómo el fuego consumía sus casas y todas sus pertenencias. "Los últimos 25 años de mi vida se van con esas cenizas" sollozaba Marta, una de las propietarias.

Los dueños de estas casas están especialmente sensibilizados con el fuego. Ahora hace 11 años que otras dos viviendas de la misma urbanización también ardieron, pero entonces la actuación de los bomberos pudo contener las llamas gracias a la construción de un cortafuegos en una de las viviendas. En 1989, los bomberos dejaron que se quemaran las dos primeras construcciones de una hilera para ganar tiempo y, hacha en mano, procedieron a destrozar una tercera y a humedecerla por dentro para así construir un cortafuegos que impidiera el avance de las llamas.

Ayer, sin embargo, los dueños de los chalés, visiblemente irritados, acusaban a los bomberos de la Comunidad de Madrid de varias responsabilidades, que según ellos han tenido que ver en la rápida propagación de las llamas: no construir un cortafuegos, como hicieron hace 11 años, y acudir "hasta 30 minutos tarde" al lugar del siniestro.

"Explosiones en cadena"

Luis Villaroel, jefe del departamento de bomberos de la Comunidad de Madrid replicó que en esta ocasión el incendio se propagó al producirse "explosiones en cadena producidas por el calentamiento de las casas", lo que provocó que los techos y los tabiques, de madera, se desplomaran, "haciendo imposible la construcción del cortafuegos".

En la extinción del incendio participaron 15 dotaciones de bomberos, nueve de ellas de la Comunidad de Madrid, cuatro del Ayuntamiento de Madrid y otras dos del municipio de Leganés. Además, intervinieron dos helicópteros, uno de ellos con capacidad para desaguar hasta 1.500 litros en cada pasada, y otro de 500 litros.

Las quejas vecinales también insistieron en que los bomberos tardaron 30 minutos en acudir al lugar del siniestro, pero fuentes de este cuerpo sostienen que el primer aviso se recibió a las 9.46 en el teléfono de emergencias 112 y que las dos primeras dotaciones llegaron a la urbanización a las 9.59, es decir, sólo 13 minutos después. Las mismas fuentes aseguran que estas dotaciones solicitaron refuerzos por radio, incluso antes de llegar al lugar, al ver desde la lejanía la magnitud de las llamas, versión compartida por Damián Rodriguez, portavoz de CC OO de los bomberos.

Otro de los factores que influyó en las dificultades para la extinción del incendio fue la falta de agua en los hidrantes (toma de agua contraincendios) de la urbanización de Las Rozas. El jefe de bomberos explica que frente a este tipo de fuegos se necesita gran cantidad de agua y que, al tomarla de varios hidrantes a la vez, "las bombas elevadoras no daban abasto" por lo que fue preciso "utilizar agua de algunas piscinas próximas"

El Ayuntamiento de las Rozas se comprometió a alojar a todas las personas residentes en la urbanización en otros apartamentos de la vecina localidad de Majadahonda. También ha distribuido vales de compra por valor de 40.000 pesetas para que los propietarios adquieran ropas y los elementos más indispensables.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de junio de 2000

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