Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los otros fieles de Goya

Cuando se dieron cuenta, las tres mujeres vestidas de chulapas ya llevaban más de 20 minutos esperando en la cola. "Será ésta la de los panes?", preguntó una de ellas. Alguien, por delante en la fila, contestó: "No, ésta es para ver los frescos de Goya".Las chulapas, decepcionadas, dieron media vuelta y se perdieron entre el mar de gentes que ayer iba tras los pasos de san Antonio, en el paseo de la Florida, durante la celebración del día del santo. Otros preferían repetir el ritual legendario de los 13 alfileres que, según la tradición, ayudan a encontrar un buen novio.

Pocos reparaban en que ayer la ermita de san Antonio también estaba abierta para que los madrileños pudieran apreciar, gratis, los frescos que Goya pintó en 1798. "Es que las pinturas podemos venir a verlas cualquier día", comentó una de las chulapas. En el interior del recinto, los que acudían por primera vez no ahorraban elogios, como verdaderos críticos de arte. Algunos parecían auténticos guias: "Lo mejor es ir a ver su obra al Museo del Prado", le decía un hombre a una joven turista estadounidense.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de junio de 2000

Más información

  • San Antonio atrae más seguidores que los frescos del pintor aragonés