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Bachar el Asad asume el mando del Ejército de Siria en el primer paso hacia la sucesión

El hijo y único sucesor del fallecido presidente sirio, Hafez el Asad, Bachar, comenzó ayer a tomar las riendas del poder al asumir el mando del Ejército y tras ser designado candidato a presidente por el partido Baaz, gobernante. El vicepresidente sirio, Abdel Jalim Jadam, que actúa como presidente en funciones, decretó ayer el nombramiento de Bachar el Asad, de 34 años, como jefe del Estado Mayor del Ejército de Siria y le ascendió de coronel a teniente general. Mientras, el pueblo sirio está de duelo y llora en las calles por la muerte, el sábado, de quien fuera su presidente durante tres décadas.

La mitad de la población de Siria es joven y no ha conocido otro gobernante fuera de Hafez el Asad, que será enterrado mañana en su aldea natal de Kardaha, próxima a la ciudad de Lataquía. Los hombres llevan bandas negras en la manga de la chaqueta, así como fotos de Hafez el Asad y banderas sirias.Se prevé que el Parlamento sirio refrende la candidatura de Bachar el Asad el próximo 25 de junio y que convoque un referéndum para su nombramiento como presidente, cargo para el que su padre lo ha preparado desde hace seis años, y en particular en los últimos meses.

Pero muchas personas en Siria se preguntan si ese hombre joven, suave y educado, oftalmólogo educado en Inglaterra, podrá llenar el enorme vacío que ha dejado su padre. Otros se preguntan si Bachar el Asad -el tercero de los cinco hijos de Hafez, que prefería al segundo, Basel, fallecido en un accidente de tráfico en 1994 (la primogénita era mujer)- logrará tomar las riendas del poder o si intentarán tomarlo sus opositores y habrá un baño de sangre. En particular, Rifat el Asad, a quien su hermano Hafez obligó a exiliarse, que vivió en Francia y ahora pasa la mayor parte de su tiempo en España, y se considera a sí mismo como el sucesor legítimo de su hermano. Rifat se refiere a su sobrino Bashar como "el niño". Según trascendió, hace unos seis meses, emisarios armados de Bachar atacaron el chalet de Rifat en la ciudad de Lataquía y mataron a varios de sus seguidores. Ayer, fuentes próximas a Rifat citadas por France Presse aseguraron que aún no ha decidido si acudirá al funeral.

Hafez el Asad limpió el camino de su hijo de todos los rivales en potencia, a quienes alejó del poder mientras preparaba a Bachar para asumir el poder, aunque posiblemente no había finalizado su tarea antes de morir.

En todo caso, y como es natural, la prioridad de Bachar será la política interior, es decir, estabilizar a su país, neutralizar a los opositores declarados y alejar a los potenciales. La segunda prioridad puede consistir en regularizar las relaciones de Siria con Líbano, país que controla de hecho. El director del importante diario libanés Al-Nahar, Yubran Tauini, reiteró la semana pasada su llamamiento al presidente fallecido para que retirara las tropas sirias de Líbano, que rondan los 30.000 hombres. Esa exigencia puede cobrar más fuerza tras la desaparición del poderoso y carismático presidente sirio. Ayer, el primero en llegar a Damasco fue precisamente el presidente libanés, Emile Lahud.

Otra cuestión que ha de afrontar el próximo presidente sirio es el de una amplia reforma económica en un país que, como el suyo, tiene un elevado nivel de desempleo y una infraestructura deteriorada. Sólo entonces tal vez llegue el turno de Israel. Por un lado, aún es difícil pensar en la posibilidad de que Bachar el Asad -si logra asentar su posición en el palacio presidencial- pueda hacer concesiones y renunciar a las exigencias en las que insistía su padre. Es decir, la retirada total israelí de los altos del Golán, que Israel conquistó en la Guerra de los Seis Días, de junio de 1967, incluida una parte del lago Tiberiades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de junio de 2000

Más información

  • El Parlamento sirio designará oficialmente como sucesor al hijo de Hafez el Asad el 25 de junio