Los países de la zona euro discuten cómo reforzar la moneda única

España es favorable a que se refuerce el Euro-11, el órgano informal que reúne a los ministros de Economía y Finanzas de los países de la moneda única, creando incluso un "comité monetario" que prepare este tipo de reuniones. Así lo afirmó ayer el vicepresidente económico del Gobierno español, Rodrigo Rato, en Luxemburgo, donde asistió a una cena a puerta cerrada del Euro-11 previa a la reunión que mantendrán hoy los responsables económicos de los quince países de la UE.Varios ministros que asistieron a la cena se manifestaron en el mismo sentido, e incluso alguno de ellos fue un poco más lejos. "Me parece normal", dijo Didier Reynders, ministro belga de Finanzas, "que una zona monetaria tenga su propia dimensión y su propia reflexión junto al banco central, como ocurre en todo el mundo". "Creo que el Euro-11 tiene que reforzarse", remachó el primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker. A pesar de que en los últimos días se ha recuperado un poco, la moneda única se ha mostrado muy débil frente al dólar desde su creación, lo que causa preocupación entre los responsables europeos.

Rato aseguró que el euro es una moneda que "tiene ya un gran respaldo político" desde el momento "en que once países europeos, y dentro de poco doce, cuando se sume Grecia, han abandonado sus monedas en favor de una divisa única" y cuando existe una recuperación "firme" de la economía en Europa.

No obstante, Rato añadió que sería "positivo" reforzar la voz del Euro-11 en los foros internacionales, a través del presidente de turno del grupo, y dinamizar ese órgano creando un "comité monetario especial" que prepare específicamente las reuniones ministeriales.

El vicepresidente económico español matizaba de esta forma algunos puntos de la propuesta que presentó durante la cena el ministro de Finanzas francés, Laurent Fabius, para convertir al Euro-11 en un órgano político, que actúe como contrapeso del Banco Central Europeo (BCE), del que depende en exclusiva la política monetaria.

Sin atacar al BCE

Fabius quiere que el Euro 11 tenga mayor "visibilidad" y "peso" en la gestión de la moneda única, sin mermar la independencia del BCE, pero reforzando su voz ante los mercados financieros. Entre las medidas que propone figura la extensión del periodo durante el que un país ejerce la presidencia del Euro-11, de seis meses a un año, para que exista un portavoz de la moneda única más visible ante los mercados y en los foros internacionales, además de Wim Duisenberg, el presidente del BCE. Asimismo, quiere separar las reuniones del Euro-11 de las del Ecofín, para no limitarlas a un breve encuentro de un par de horas.

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