El Museo Thyssen revela al escritor Victor Hugo como un pintor experimental

Una fotografía anónima de un retrato del escritor francés Victor Hugo (1802-1885) inicia la exposición Victor Hugo. Dibujos, "caos en el pincel...", abierta ayer en el Museo Thyssen-Bornemisza, de Madrid (paseo del Prado, 8). "Hugo tiene mucho que descubrir", declaró Tomás Llorens, conservador jefe del museo, al presentar la faceta menos conocida del autor romántico de Los miserables, que se presenta como un pintor audaz y experimental, precursor del arte moderno.El montaje quiere presentar a "un insigne artista de sorprendente modernidad", además de su faceta como poeta, novelista, dramaturgo y político, que se recuerda con algunos manuscritos autógrafos situados en vitrinas, junto al montaje cronológico de los dibujos. Organizada por el Thyssen, la Casa de Victor Hugo de París (donde se traslada en octubre) y la Biblioteca Nacional de Francia, intervienen como comisarios el artista y escritor Jean-Jacques Lebel y la conservadora de manuscritos de la biblioteca, Marie-Laure Prévost.

Aunque el catálogo, con textos de los comisarios, Michel Butor y Werner Hofmann, incluye 259 fichas, se exponen 120 dibujos en Madrid (hasta el 10 de septiembre; museo abierto hasta las doce de la noche en julio y agosto), en un montaje que comienza con documentos del autor-pintor para mostrar "las ampliaciones de la fantasía", los papeles recortados y siluetas, sus alegatos contra la pena de muerte, objetos encontrados y bricolaje, huellas, paisajes, marinas, figurillas y manchas. Las técnicas de sus dibujos y las imágenes se identifican con el arte del siglo XX.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de junio de 2000.