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Múgica promete su "absoluta independencia" al superar su examen para Defensor del Pueblo

El socialista Enrique Múgica prometió ejercer con "absoluta independencia" su futuro cargo de Defensor del Pueblo. El ex ministro de Justicia, cuyos méritos fueron analizados en la Comisión Mixta Congreso-Senado antes de su nombramiento por la Cámara baja, obtuvo el respaldo de los grupos políticos con 27 votos a favor, la abstención de IU y el rechazo del PNV. Múgica tuvo un incidente con el representante de los nacionalistas vascos, que quiso interpelarle sobre su cita en Lleida con el general golpista Alfonso Armada antes del golpe del 23-F. El candidato replicó al peneuvista recordándole el Pacto de Santoña, en el que el Gobierno vasco capituló ante Franco en plena guerra civil.

La primera comparecencia en el Congreso de un futuro cargo institucional de extracción parlamentaria, previa a su nombramiento formal, se saldó con un consenso insólito y un aluvión de piropos y parabienes al aspirante. El portavoz del PP, César Delgado, abrió la espita del elogio de tal manera que los demás se limitaron a suscribir sus alabanzas.Antes de las interpelaciones de los portavoces parlamentarios, el aspirante avanzó algunos de sus objetivos. Tras repasar las funciones establecidas para la figura del Defensor en la defensa de los derechos, los valores, las libertades y la solidaridad con los más débiles, añadió que sus métodos de trabajo serán "la persuasión y la convicción". Múgica prometió una relación de amistad con las administraciones y de cooperación profunda con todas las instituciones semejantes al Defensor del Pueblo repartidas por las comunidades autónomas, los ayuntamientos e incluso otros países y la Unión Europea. Garantizó además su "absoluta independencia política".

En la tanda de los portavoces, destinada en principio a valorar con preguntas y aclaraciones la idoneidad del currículo profesional y político del candidato, el diputado del PP hiló tal ristra de elogios a Múgica que los demás no hicieron sino adherirse a sus calificativos.

Delgado ensalzó la "sólida formación jurídica" de Múgica, su conocimiento de las instituciones del Estado, su presencia en el Parlamento como diputado en todas las legislaturas, su etapa como ministro de Justicia con Felipe González, su profesión de abogado, su lucha antifranquista desde la juventud, su histórica defensa de la democracia y la Constitución, su mentalidad de hombre "abierto y culto"... El diputado popular aludió a su ideología socialista para subrayar que esa etapa la dejará ahora atrás porque es incompatible ser militante y Defensor.

36 años de militancia

Múgica aclaró luego que dejará de ser diputado y militante del PSOE antes del 16 de junio -cuando su nombramiento sea ratificado formalmente por el pleno del Congreso- tras 36 años en el partido, y recordó con orgullo el haber contribuido a su refundación en el congreso de Suresnes.

La socialista Cristina Alberdi destacó entre el amplio bagaje de Múgica su defensa de la Constitución; el senador de CiU, Pere Grau, ensalzó su voluntad de diálogo; y Victoriano Ríos, de Coalición Canaria, rememoró la lucha antifranquista del candidato en su época estudiantil.

Felipe Alcaraz, de IU, aprovechó para señalar que su grupo se abstendría, a pesar de su simpatía personal hacia Múgica, en protesta porque los partidos mayoritarios, PP y PSOE, hayan marginado a su coalición del reparto de puestos institucionales, tanto en cargos de extracción parlamentaria como en las mesas de las comisiones. Alcaraz insinuó que su voto podría ser positivo en el pleno del día 16 si cambiara esa situación y valoró mucho que Múgica fuese un diputado que lee, "algo inusual en la cámara".

El conato de incidente con el parlamentario del PNV surgió cuando Josu Erkoreka intentó ratificar con Múgica el sentido de su cita con el general Alfonso Armada en Lleida poco antes del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Múgica le replicó recordando que el sentido de la comisión no le permitía hablar de Lleida y tampoco de Santoña, en alusión al pacto en esa ciudad cántabra con el que el Gobierno vasco capituló ante las tropas rebeldes de Franco tras la Guerra Civil. Después de su comparecencia, Múgica dijo que el PNV había sido "consecuente" al votar contra él, porque ese partido está "en complicidad con el brazo político de la banda terrorista a través del pacto de Estella".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de junio de 2000

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