Reportaje:SALUD

El cáncer crece en España mientras baja en Europa El aumento de la incidencia y la mortalidad indica que existe un retraso en la lucha contra los tumores malignos

"La situación en España es desalentadora en comparación con el conjunto europeo, en el que se ha constatado un patrón favorable en la mortalidad por la mayoría de los tumores en los últimos años, con la excepción del cáncer de pulmón en las mujeres, aunque se partía de tasas de mortalidad considerablemente inferiores a la media europea", se afirma sin paliativos en un estudio epidemiológico sobre la evolución de la mortalidad por cáncer en España de 1955 a 1994.El estudio, publicado en la revista Medicina Clínica y realizado por un equipo encabezado por Esteve Fernández, del Instituto Universitario de Salud Pública de Cataluña, refleja la tendencia de la mortalidad de los ocho cánceres más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres. Los autores concluyen que la modificación de esta tendencia negativa "requiere intervenciones decididas". En primer lugar, "prevenir el inicio y promover el abandono del hábito tabáquico", y en segundo lugar, "extender" los programas de detección del cáncer de mama e introducir programas piloto para el diagnóstico precoz del cáncer colorrectal.

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Otro estudio, en este caso no de mortalidad, sino de incidencia, dirigido por Gonzalo López-Abente, del Centro Nacional de Epidemiología, y publicado en Gaceta Sanitaria con datos de Navarra y Zaragoza, muestra un "importante crecimiento de la incidencia de cáncer" y pone de manifiesto "la insuficiencia de las políticas de prevención primaria", así como la "necesidad de aumentar la cobertura poblacional de los registros del cáncer".

Posibilidad de empeorar

El estudio de mortalidad de Esteve Fernández muestra que en los últimos 40 años la mortalidad global por cáncer ha aumentado en los hombres, debido sobre todo al notable incremento de los tumores relacionados con el consumo de tabaco (los de pulmón, de páncreas y de la cavidad oral), pero también por el aumento de casos de cáncer colorrectal.

En las mujeres, sin embargo, la mortalidad se ha mantenido estable, pues la disminución de la tasa de muertes por algunos tumores (estómago y útero) se ha equilibrado con el ascenso de la mortalidad por otros (mama, ovario y colorrectal). Sin embargo, los epidemiólogos advierten de que esta situación puede empeorar en cuanto empiece a sacar la cabeza el cáncer de pulmón en la mujer, como ya ha ocurrido en otros países donde las mujeres empezaron a fumar antes.

Los datos positivos de la lucha contra el cáncer en otros países hacen que las tendencias referidas a España resulten todavía más sombrías. Como viene ocurriendo en los últimos años, el informe anual del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI) indica que cada vez son menos los estadounidenses que sufren un cáncer y los que mueren a causa de él. El último informe, divulgado el 15 de mayo, muestra que la tasa global de incidencia (número de casos nuevos de cáncer por cada 100.000 habitantes) para el conjunto de los tumores malignos se ha reducido en un 0,8% anual entre 1990 y 1997.

"Estos datos ponen de manifiesto los notables avances que hemos conseguido en la lucha contra el cáncer", afirmó el director del NCI, Richard Kaluser, quien atribuye estas mejoras a los progresos de los últimos años en las áreas de la prevención primaria (principalmente la disminución del tabaquismo) y la prevención secundaria (el diagnóstico precoz de algunos tumores).

Los epidemiólogos explican, en parte, esta diferencia de tendencias entre Estados Unidos y España como un reflejo de la distinta fase de la epidemia tabáquica, tanto en hombres como en mujeres. "Estamos en la rama ascendente que durará todavía algunos años", afirma Gonzalo López-Abente.

Registro nacional

Con todo, "las tasas de incidencia y mortalidad por cáncer en España son todavía de las más bajas de los países desarrollados, junto con las de Grecia y Portugal", aclara Vicente Guillén, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), quien también advierte de que "no es fácil obtener datos reales y a veces se utilizan datos extrapolados de otros países". En estas condiciones resulta difícil predecir cuándo se invertirá la tendencia. Según indica López-Abente, esto se debe, entre otras cosas, a que en España no existe un registro nacional de tumores, sino datos parciales de Albacete, Oviedo, el País Vasco, Granada, Palma de Mallorca, Murcia, Navarra, Tarragona y Zaragoza.

Un dato esencial para entender la evolución epidemiológica global del cáncer es, a juicio de Guillén, que casi un tercio de todos los cánceres está relacionado con el consumo de tabaco. "En Estados Unidos y los países nórdicos llevan muchos años con campañas antitabaco y gracias a ellas han empezado a remitir los tumores relacionados con el tabaco. En España aún no se ha observado este fenómeno", afirma.

Además, añade este oncólogo, hay que entender que el cáncer es una enfermedad propia del desarrollo. En las condiciones actuales, uno de cada tres españoles tiene o tendrá a lo largo de su vida algún tipo de cáncer. De ellos, apenas la mitad tendrá una expectativa de vida superior a los cinco años tras el momento del diagnóstico. "La supervivencia global por cáncer es similar a la de, por ejemplo, Alemania y superior a la de Gran Bretaña o Escocia", señala López-Abente.

El carcinoma de mama es menos letal

Richard Peto, reconocido como uno de los mejores epidemiólogos del mundo, publicó el pasado sábado en la revista médica The Lancet un artículo en el que mostraba la positiva evolución de la mortalidad por cáncer de mama en Estados Unidos y Gran Bretaña. Según los análisis de Peto, en el periodo de 1987 a 1997, la tasa de mortalidad del cáncer más frecuente en la mujer se ha reducido en un 25% para las mujeres de 20 a 69 años.Este descenso, atribuido a diferentes tipos de intervenciones, desde un mejor diagnóstico precoz hasta la aplicación de estrategias terapéuticas más eficaces, ha sido más acusado para las mujeres de edad media, pero se ha producido incluso entre las de edad más avanzada.

En Estados Unidos la tasa de mortalidad se redujo en un 22% para las mujeres de 20 a 49 años; en un 22% para las de 50 a 69 años, y en un 12% para las de 70 a 79. En Gran Bretaña, la reducción ha sido similar, aunque algo menor: un 19% para el primer tramo de edad; un 18% para el segundo, y un 9% para la franja de edades más avanzadas.

"En España va a ocurrir lo mismo, pero el descenso será incluso más acusado que en Gran Bretaña, porque aquí el sistema sanitario funciona mejor", afirma Vicente Guillén, jefe de servicio de Oncología Médica del Instituto Valenciano de Oncología.

Aunque el estudio de tendencias de mortalidad de Medicina Clínica presenta hasta el año 1994 un patrón ascendente para el carcinoma de mama, algunos estudios más recientes, aunque elaborados con datos parciales procedentes alguno de los registros de tumores, muestran que la inversión de la curva de mortalidad en España podría ya haberse producido. De hecho, la tasa de mortalidad por cáncer de mama para el conjunto de los países de la Unión Europea empezó a declinar a finales de los años ochenta.

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