Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ONU impone un embargo de armas a Etiopía y Eritrea

Nueva York / Addis Abeba

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas decidió por unanimidad el pasado miércoles por la noche imponer un embargo de armas a Etiopía y Eritrea para tratar de frenar la guerra fronteriza en la que han vuelto a sumirse los dos países. Rusia, que se opuso en un principio a esta medida propuesta por EEUU, accedió finalmente a apoyar las sanciones. Moscú es uno de los principales suministradores de armas de Etiopía.El embargo prohíbe la venta o suministro de todo tipo de armas y municiones, vehículos militares y piezas de respuesto, así como el entrenamiento y la asistencia técnica de las tropas de los dos países del Cuerno de África. Las medidas durarán inicialmente un año, prorrogable por decisión del Consejo, pero podrán ser revocadas si entretanto el secretario general de la ONU, Kofi Annan, informa de "un acuerdo de paz definitivo" entre los dos países. Es poco probable que el embargo tenga un efecto inmediato, a la vista de la cantidad de armas ya presentes sobre el terreno, pero los representantes de la ONU esperan que, al menos, encarezca su compra a medio plazo y a la larga limite la guerra.

En el frente, Etiopía se apuntó ayer una notable victoria militar con la conquista de una ciudad de gran importancia estratégica, que ha provocado la huida de cientos de miles de civiles hacia el interior del país. La toma de la ciudad de Barentu, 70 kilómetros al norte de la frontera común, supone el control del frente occidental de la guerra. Eritrea, sin embargo, afirmó que su retirada de Barentu se debió a razones estratégicas, por lo que se evacuó a 200.000 personas de los alrededores de la ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de mayo de 2000