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La abundante lluvia permite al centro beber la mejor agua del Jarama

El Canal desvía el agua del Jarama para evitar que se pierda río abajo

El agua sabe mejor desde ayer en el centro de Madrid. El Canal de Isabel II ha decidido, ante el incremento de las reservas hidráulicas, inyectar directamente en la red que abastece a la almendra central de la capital agua del Jarama sin ninguna mezcla y cerrar los trasvases que hasta ahora llevaban a Madrid el agua desde el Lozoya. El agua del Jarama, cuya composición es muy similar a la del Lozoya, cuenta con una ventaja sobre esta última: apenas arrastra compuestos orgánicos, lo que le confiere un sabor más agradable. El embalse de El Vado, el único que hay sobre el río Jarama, está al 90% de su capacidad. El Canal ha decidido desembalsarlo poco a poco ante la posibilidad de que las lluvias obligasen a abrir las compuertas de forma violenta. Para impedir que el agua del embalse de El Vado, una vez liberada, se pierda Jarama abajo, los responsables del Canal de Isabel II han acordado desviar, a través del llamado Canal del Jarama, el 70% del desembalse hacia Madrid. Según explicó ayer el gerente del organismo público, Ricardo Domínguez, El Vado deja salir por sus compuertas 12 metros cúbicos de agua por segundo. De ellos, poco más de cuatro metros cúbicos terminan directamente en el Jarama, mientras que los ocho restantes son desviados al Canal del Jarama. Este acueducto parte de El Vado, en Guadalajara, hacia el Pontón de la Oliva (Madrid); el líquido pasa después por la minicentral eléctrica de El Atazar para producir energía, y de allí hasta los depósitos de la plaza de Castilla, desde donde se reparte hacia los hogares situados dentro del perímetro de la M 30.

Con esta decisión, el Canal consigue abastecer a la capital sin necesidad de utilizar el agua del río Lozoya, donde se levanta el pantano de El Atazar, la auténtica reserva hídrica de Madrid. "Esta maniobra nos permite no desperdiciar el agua del Jarama y conseguir que se recargue aún más El Atazar, al que ya vierte el pantano de El Villar, que se encuentra al 101%", dice Domínguez.

El gerente del Canal reconoce que el agua del Jarama sabe mejor que la del Lozoya. "La composición de ambas aguas es prácticamente la misma. Lo que pasa es que la del Lozoya, debido a las explotaciones ganaderas y a las poblaciones que rodean su cuenca, arrastra más elementos orgánicos y su sabor es peor. En cambio, en torno al embalse de El Vado no existe apenas este tipo de explotaciones, por lo que su agua no lleva casi elementos orgánicos", explica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de mayo de 2000