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La Comunidad denuncia un presunto abuso sexual en un centro de menores

El juez interna en un centro de reforma a dos menores autores de la supuesta agresión

Los responsables del centro de acogida de menores de Hortaleza, de la Comunidad de Madrid, denunciaron el pasado domingo 7 de mayo en comisaría a tres de sus residentes, de 14, 12 y 11 años, como autores de un presunto intento de abusar sexualmente de otros tres internos de 13, 9 y 8 años. La supuesta agresión, que está siendo investigada por la Fiscalía de Menores, ocurrió el pasado 4 de mayo en el mismo centro de Hortaleza, con 55 plazas y 36 educadores en varios turnos, cuya misión es precisamente proteger a chavales en situación de desamparo.A partir de la denuncia, el juzgado de instrucción número 30 ha decidido internar a los dos presuntos agresores de mayor edad en El Madroño, un centro de reforma en régimen cerrado para menores de 16 años que cometen delitos. Allí permanecerán como medida cautelar mientras se instruye el caso. El supuesto agresor de 11 años permanece en Hortaleza junto a los tres niños presuntamente atacados, ya que, según la gerente del Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF), Esperanza García, de quien depende el centro, "el internamiento sólo es posible a partir de 12 años". "Los educadores están interviniendo para que no se reproduzcan los problemas", añade.

La gerente del Instituto del Menor, Esperanza García, asegura que el parte médico referido a los menores presuntamente agredidos "no ofrece datos que confirmen que se han producido abusos sexuales". "No obstante, como los hechos nos parecen graves, hemos presentado denuncia, como hacemos siempre que uno de los chicos internos en nuestras residencias comete en ellas una acción que pueda ser constitutiva de delito. En esos casos debe existir una respuesta", añade.

García niega que haya existido negligencia por parte de los educadores del centro (36 en tres turnos diarios más el de fin de semana). "En un colegio o instituto podría suceder lo mismo. En un centro de acogida hay unos espacios más estructurados que otros; por ejemplo, cuando están los chavales en el patio, unos suben y otros bajan de las habitaciones y, aunque los educadores estén pendientes de ellos, no les llevan de la mano", matiza.

"No es la primera vez que sucede un hecho de este tipo en un centro de menores", concluye la directora del IMMF. Según sus datos, el día en que se produjo la presunta agresión, denunciada también por los padres de uno de los niños, sólo estaban ocupadas 35 de las 55 plazas del recinto. El juez decidió enviar a dos de los tres supuestos autores de la agresión al centro de reforma El Madroño, en régimen cerrado, mientras se investiga el caso.

El centro de acogida de Hortaleza, para chicos entre cero y 18 años, vive una situación conflictiva, con peleas y broncas entre los menores internados y actitudes violentas hacia los educadores, desde hace meses. Como al resto de los centros para menores tutelados, a Hortaleza llegan cada vez más chavales en una edad difícil, como la adolescencia, y pocos niños pequeños.

Situaciones duras

Además, todos los chicos que viven allí durante unas semanas, hasta que la Comunidad decide si vuelven con su familia o si son tutelados por ella, han sufrido situaciones duras. A este recinto llegan desde bebés abandonados en la calle hasta menores extranjeros que han emigrado solos a Madrid, pasando por muchachos que han sufrido malos tratos en su hogar o adolescentes de clase media a los que sus padres ya no aguantan por su difícil comportamiento.

De los 1.441 ingresos de menores que hubo en Hortaleza el año pasado, un 64% eran chavales entre los 13 y los 17 años. Buena parte de ellos (449) son jóvenes magrebíes que llegan solos a Madrid. Entre ellos hay menores que emigran a España pensando que es Eldorado y pronto se enfrentan a la marginación y al desarraigo. Pero también hay mayores de edad extranjeros indocumentados que afirman ser menores para evitar que les expulsen del país o para que, si cometen algún delito, les apliquen la legislación penal juvenil, menos dura. Lo habitual entre estos últimos es que pasen sólo unas horas en el centro, lo suficiente para ducharse y comer algo, y que luego se marchen.

Para resolver esta situación conflictiva, el instituto tiene previsto especializar el recinto actual en adolescentes de 16 a 18 años y trasladar a los chicos más pequeños a otra residencia cercana, la de Isabel Clara Eugenia. Los sindicatos consideran que el IMMF ha divulgado este proyecto, previsto para julio, sin consultarlo con los trabajadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de mayo de 2000