Entrevista:Chen Shui-BianPresidente electo de Taiwan

"No habrá referéndum de independencia"

Chen Shui-Bian alcanzó la presidencia de Taiwan en las elecciones del pasado 18 de marzo y una de sus prioridades será mantener la paz con China.Chen Shui-Bian, de 49 años, presidente electo de Taiwan con el 39,3% del voto en los comicios del pasado 18 de marzo, afirma que su deber es proteger la seguridad nacional de su país, y no quiere una paz débil con Pekín ni sometida a presiones. Chen asegura también que no va a convocar un referéndum sobre la independencia o la reunificación, salvo que se produzca una invasión de la isla.Pregunta.¿Qué espera lograr en estos cuatro años de mandato? ¿Confía en mantener la situación actual, o espera alcanzar algún tipo de acuerdo con China?

Respuesta.Antes de las elecciones me comprometí a promover tres áreas de normalización: la de las relaciones con el otro lado del estrecho, la del sistema económico en Taiwan y la del sistema democrático. La regularización de las relaciones con el continente es tan importante como la normalización de la economía y la democracia -si no más-, porque ésta sólo podrá lograrse mientras haya paz en el estrecho de Taiwan. Como líder del país, mi deber es proteger la seguridad nacional de Taiwan y promover la paz. Sólo entonces podremos avanzar hacia la normalización económica y democrática. Y sólo entonces podremos acabar con la corrupción, modificar la constitución y llevar a cabo las reformas necesarias en la educación y el sistema judicial. El mantenimiento de la paz y la coexistencia con la otra orilla del estrecho es la prioridad fundamental.

P.¿El mantenimiento de la situación actual mantendría la paz o es preciso para ello firmar algún tipo de acuerdo con China?

R.La normalización de las relaciones con el otro lado del estrecho es nuestro objetivo y nuestro ideal. Pero sabemos que requiere sinceridad y buena voluntad por ambas partes. Ya hemos realizado varios gestos de buena voluntad dirigidos al otro lado, y confiamos en poder colaborar con el fin de avanzar hacia la reconciliación, la cooperación y la paz permanente. Cuando hablo de paz me refiero a una paz sólida, libre y autónoma. No queremos una paz débil ni sometida a presiones. Entre nuestros gestos de sinceridad, buena voluntad y responsabilidad, ya nos hemos comprometido a lo siguiente: primero, que no trabajaremos para incluir las relaciones entre ambos Estados en la Constitución; segundo, que no llevaremos a cabo ningún referéndum sobre la cuestión de la independencia o la reunificación; tercero, que no vamos a proponer ninguna modificación del nombre de nuestro país. Y, salvo que Taiwan se enfrente a un ataque militar o a una invasión por parte de China, no vamos a declarar la independencia de la isla. Me gustaría insistir en un punto muy importante: aunque estoy orgulloso de pertenecer al Partido Democrático Progresista (PDP), y confío en seguir sirviendo al partido y a los valores democráticos que representa, como presidente de Taiwan y líder nacional dirijo no sólo el PDP, sino toda la nación. Por consiguiente, los intereses nacionales deben ir por delante de los partidistas o individuales.

P.Ha dicho usted que estaba dispuesto a hablar de cualquier cosa con China, incluida la idea de "China unida". ¿Qué quiere decir? ¿Está dispuesto a incluir el problema de la soberanía? Ya ha visto la declaración de Jiang Zemin , en la que afirma que para mantener cualquier discusión es necesario que acepte previamente dicha idea. ¿Qué tiene que decir al respecto?

R.En el Libro Blanco elaborado recientemente por China mencionan la cuestión de la paridad o igualdad en el diálogo entre ambos lados del estrecho. Y nosotros hemos tomado nota. De hecho, creemos que es una condición muy importante para las conversaciones. Pero, aparte de ese requisito, China no debe fijar ningún otro principio. Si lo hiciera, sería muy difícil hablar en situación de auténtica igualdad. Dada la importancia que los chinos del continente conceden al concepto de una "China unida", a nosotros nos parece que necesitamos entenderlo mejor. En Taiwan, muchos pensamos que no dicen con claridad a qué se refieren con eso, qué implica para la isla. Y puede haber varias interpretaciones posibles.

P.¿Qué ocurrirá si China se niega a hablar y le ignoran durante sus cuatro años?

R.Creo que mientras ambas partes den muestras de sinceridad y buena voluntad será posible mejorar las relaciones con el otro lado del estrecho. Reconocemos que existen muchas diferencias, y no pensamos que vayan a resolverse a corto plazo. Pero sí creemos que podemos dejar esas diferencias de lado, por ahora, y ocuparnos de las áreas de acuerdo y cooperación.

P.¿Se siente preparado para alguna posible acción militar (no necesariamente un ataque), cualquier reacción o amenaza militar por parte de China ahora que es presidente electo?

R.En mi opinión, tanto a un lado como al otro del estrecho, lo que deseamos los gobernantes es la paz. Cuando surge un problema, podemos sentarnos a discutirlo. Lo que no se puede decir es que, si una de las dos partes se niega a hablar, entonces nos atacamos. No es democrático. La guerra y las amenazas no deben ser un medio de resolver las diferencias. Los dirigentes de China han dicho en repetidas ocasiones que "los chinos no luchan contra los chinos". Pero, si emplean amenazas o la fuerza contra nosotros, ¿no quedaría esa frase vacía de contenido?

P.Algunos interpretan que la frase "los chinos no luchan contra los chinos" es una petición de que Taiwan admita que es China. ¿La frase es válida para la población de la isla?

R.Otra interpretación es que, al menos por ahora, China no ha renunciado a sus amenazas de usar la fuerza. Es decir, no nos consideran chinos. Si China dice que "los chinos no luchan contra los chinos", está claro que no debería amenazar con atacar a Taiwan.

P.¿Qué opina sobre las relaciones comerciales permanentes de EEUU con China y su entrada en la Organización Mundial de Comercio?

R.Nos agradaría que se normalizasen las relaciones comerciales entre EEUU y China, de la misma forma que confiamos en que se normalicen también las relaciones entre los dos lados del estrecho. Además, creemos que la normalización de las relaciones entre esos dos países contribuye a la paz en el estrecho de Taiwan y a la estabilidad y seguridad en la región del Pacífico asiático. Por tanto, deseamos el ingreso tanto de China como de Taiwan en la Organización Mundial de Comercio.

P.¿Qué repercusión tuvo Zhu Rongji con su conferencia de prensa ? ¿Le favoreció a usted, le perjudicó o no tuvo ningún efecto?

R.A juzgar por los resultados de la votación, está claro que tuvo alguna consecuencia, pero no significativa.

P.¿Y en qué sentido?

R.Durante toda la campaña, el partido del Kuomingtang, los partidos rivales y los medios de comunicación lo utilizaron para crearnos dificultades. Pero al final su abuso de la "amenaza de China", de la baza del terrorismo, les perjudicó a ellos. Los resultados demostraron que la mayoría de la población de Taiwan no se sentía afectada por las amenazas, que los ciudadanos sentían que estaban eligiendo a su líder y deseaban hacerlo libres de presiones y amenazas.

P.¿Alguna vez se imaginó, cuando era joven, que un día sería elegido presidente?

R.No podía ni soñarlo. Cuando era niño era tan pobre, sufríamos tantas penalidades, que mi primer sueño fue convertirme en maestro de escuela. Sin embargo, cuando empecé a dedicarme a la política, lo que no podía imaginar era que un día habría elecciones directas para elegir al presidente de Taiwan. Hace dos años, cuando perdí la reelección a la alcaldía de Taipei, no sabía si podría recuperarme de nuevo. Es decir, tantas incertidumbres en mi vida... En mi autobiografía digo que el espíritu de Taiwan consiste en pasar de no tener nada a crear, del fondo a la cima. En condiciones restringidas o en un entorno hostil, somos capaces de crear infinitas posibilidades. Ése es el espíritu que yo represento.

© 2000, Los Angeles Times

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de abril de 2000.

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