Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Clos es partidario de que el Gobierno de Madrid tenga un representante en la Fira

El alcalde de Barcelona, Joan Clos, es partidario de que el "Gobierno tenga un representante en el consejo general de la Fira de Barcelona". Clos propone la presencia en la Fira de un observador del Ministerio de Economía como ocure en Ifema de Madrid, "ya que España tiene dos grandes ferias y Barcelona es una de ellas". Clos realizó ayer esta precisión y cerró filas a favor del presidente de la Fira y de la Cámara de Comercio, Antoni Negre, apostando por su continuidad y negando rotundamente que el organismo ferial esté en crisis.

Molesto por la visión catastrofista sobre la Fira que han dado algunos miembros del Gobierno catalán, Clos pidió la colaboración "sincera y en positivo" de la Generalitat para seguir adelante, pero recordando que hasta ahora el Ayuntamiento es el que "se ha jugado los cuartos". El alcalde recordó que en el pasado ejercicio la Fira aumentó en un 25% el espacio de exposiciones respecto al año 1997, con un excedente de 1.000 millones de pesetas, y registró un incremento en la facturación del 15%, muy superior al de la economía de Barcelona (que cifró del 8%).A juicio del alcalde, el meollo de la cuestión radica en adaptarse lo mejor posible a la nueva situación una vez superada la etapa de hace unos años, en los que la Fira funcionó como un monopolio, pero a la que en la actualidad le han salido competidores. Clos hizo hincapié en que es bueno olvidar que tres de los cuatro salones más importantes de España se celebran en Barcelona.

Molesto con Mas

Clos se mostró especialmente molesto con las declaraciones del consejero de Economía, Artur Mas, a favor de un cambio estratégico de la Fira respecto al que discrepó rotundamente. "Sorprende que ahora algunos sean hipercríticos con la Fira cuando ya habían estado allí", dijo.

Joan Clos ya planteó la participación de la Generalitat en el organismo ferial al presidente Jordi Pujol, quien le contestó que lo estudiaría. Hasta ahora nadie le ha dicho, explica el alcalde, que la condición para que el Gobierno catalán intervenga pase por asumir la dirección. La necesidad de agrupar todo el apoyo institucional posible, el Ayuntamiento lo circunscribe a afrontar una tercera ampliación de la feria de otros 60.000 metros cuadrados, antes de que concluya la segunda.

Para la ampliación de capital de 6.000 millones de pesetas de Fira 2000, el Ayuntamiento de Barcelona aportará 1.000 millones y el de L'Hospitalet de Llobregat otros 1.000; a la Generalitat se le piden otros 3.000 millones. Al ser preguntado por su opinión respecto a una posible entrada de La Caixa en la Fira, Clos dijo que "no es esencial". Para apoyar su afirmación añadió que se acaba de firmar un crédito de 12.000 millones de pesetas teniendo como único aval la Fira, lo que demuestra, remachó, el grado de solidez y la buena salud de la entidad.

Calificó la gestión de Negre de "excelente" y deseó que continúe haciéndola. Elogió la extensión de la Fira en Suramérica y dijo que se está en el buen camino. Clos no escatimó calificativos al referirse al salón Alimentaria, el segundo de Europa en alimentación, habló de los 90.000 metros cuadrados de exposición de Construmat sin olvidar el otro salón de importancia: el dedicado al automóvil. El alcalde de Barcelona considera que no hay duda de que el organismo ferial presta un buen servicio a las economías catalana y española, es "el mejor escaparate de la industria catalana", y por esta razón reconoció que le disgustan los dimes y diretes de los últimos días, que no benefician nada su imagen.

Por su parte, Jordi Pujol declaró ayer a Catalunya Ràdio que está en contra de la presencia de la Administración central en la Fira, y calificó la propuesta de Clos de "muy desafortunada". Pujol aseguró que está a la espera de que los actuales responsables de Fira de Barcelona le hagan llegar un informe o estudio sobre la situación antes de cualquier negociación o decisión. Pujol confesó sentirse "desconcertado" por la información que le han dado de Fira de Barcelona. Dijo: "Durante mucho tiempo, hasta hace muy poco, me iban diciendo que la Fira iba muy bien. Ahora dicen que va mal. Quiero saber si es cierto. Espero que me den un informe. En todo caso, si la Fira tiene algún problema, que no se busquen excusas de mal pagador. Los responsables son quienes están al frente de ella". El presidente catalán, sin embargo, quiso "quitar dramatismo" a la situación y añadió que la Generalitat ha dado ayudas a la Fira. También manifestó que le tantearon sobre la posibilidad de que el dimisionario director del Liceo, Josep Caminal, se hiciera cargo de esta entidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de abril de 2000

Más información

  • Jordi Pujol califica la propuesta del alcalde de "muy desafortunada"