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La "obra del siglo" para el Partido Popular revela sus deficiencias

Poco ha llovido -67 litros por metro cuadrado-, desde el pasado 20 de febrero, cuando en plena precampaña electoral el Ministro de Fomento, Rafael Arias Salgado, inauguró la estación ferroviaria de Castellón en medio del júbilo de una ciudad que celebró la apertura de unas instalaciones muy necesitadas y el soterramiento de una vía que se ha cobrado varias víctimas mortales a su paso por la población. Fue el propio Salgado quien calificó el día de la inauguración como "histórico para la ciudad" porque, a su juicio, se había desarrollado "la obra del siglo de Castellón, gracias a un alcalde del PP y a un Gobierno del PP presidido por José María Aznar".La realización de la infraestructura ferroviaria, que costó 23.500 millones de pesetas, ha tenido diferentes fechas de inauguración oficial. En principio el equipo de Gobierno popular del Ayuntamiento anunció que la estación entraría en funcionamiento antes de las elecciones autonómicas, para después posponer la fecha hasta mediados de noviembre. Sin embargo, presiones del Ministerio de Fomento obligaron al Consistorio y a Renfe a retrasar de nuevo la inauguración hasta el 20 de febrero, para aprovechar la obra en beneficio electoral, según criticaron los miembros de la oposición socialista, que presentaron un recurso rechazado por la Junta Electoral Provincial. La oposición en el Ayuntamiento criticó la precipitación en la puesta en marcha de las instalaciones al detectar múltiples deficiencias. Bajo su punto de vista, el tiempo (el malo en esta ocasión) le ha dado la razón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de marzo de 2000