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Trabas a la píldora del día siguiente Ningún laboratorio comercializa en España el compuesto hormonal que impide el embarazo

Cuarenta mil jóvenes que han hecho el amor sin protección reciben cada año en España el tratamiento poscoital conocido como la píldora del día siguiente. Es un combinado hormonal que evita el embarazo y que no se comercializa en España como píldora anticonceptiva. Por eso, conseguirla se convierte a veces en un peregrinaje por diferentes centros de urgencia. España se sitúa entre los países europeos con mayor tasa de embarazo juvenil no deseado. Con menos casos relativamente que España, Francia dispensa desde enero la píldora, que no es considerada abortiva, en los propios centros docentes, donde existe un servicio médico permanente. En España, la demanda de la píldora aumenta cada año, pero la extraña situación legal dificulta su obtención cuando es necesaria y estimula en cambio en ocasiones un uso poco adecuado de un recurso que debería ser sólo de emergencia.

En España se producen cada año 18.000 embarazos en menores de 19 años. Se estima que cada día una chica aborta y otra da a luz. Un estudio de Margarita Delgado, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, indica que cada año se quedan embarazadas 12 de cada 1.000 chicas de entre 15 y 19 años.La mayoría de estos embarazos son consecuencia, o bien de haber mantenido relaciones sexuales sin protección, o bien de un fallo del método anticonceptivo. Para estos casos existe la píldora del día siguiente, un combinado de pastillas anticonceptivas en altas dosis, que, para ser efectiva, debe tomarse en las 72 horas siguientes al coito de riesgo. Su función es retrasar la ovulación o evitar la implantación del óvulo fecundado en la pared del útero. No se trata, por tanto, de una píldora abortiva y nada tiene que ver con la RU-486, que sí lo es.

La píldora del día siguiente es la asociación de un estrógeno (Etinil-Estradiol) y un gestágeno (Levo-Norgestrel), pero en dosis más altas que un anticonceptivo oral convencional, y debe administrarse en dos dosis separadas por un intervalo de 12 horas.

Pese a ser un hallazgo de los años sesenta, su uso ha tropezado con trabas constantes. "Trabas de tipo cultural, principalmente religiosas, o de información", precisa Juan José Espinós, del servicio de Obstetricia y Ginecología del hospital Sant Pau de Barcelona, que acaba de realizar un estudio sobre la eficacia de la píldora.

Fallos del preservativo

"El hecho de que haya aumentado la demanda se debe a que ahora hay más personas que utilizan el condón como método anticonceptivo y de protección de enfermedades, y ha aumentado en consecuencia el porcentaje de fallos". También ha aumentado el uso por parte de adolescentes que no toman suficientes precauciones en sus relaciones sexuales.

Un estudio de la Federación Española de Planificación Familiar sobre anticoncepción poscoital realizado durante seis meses entre 1995 y 1996 reveló que el 82% de los 4.958 casos atendidos eran jóvenes menores de 26 años y el 40% adolescentes que se habían quedado embarazadas sin desearlo. En el 69% de los casos se solicitaba la píldora por "rotura del preservativo". Esta federación estima que cada año 40.000 jóvenes recurren a este método para evitar un embarazo.

El uso de esta píldora ha provocado controversia. La primera fue acerca de si era o no abortiva. "Desde el punto de vista biológico, el embarazo se produce cuando el óvulo fecundado se implanta en la cavidad uterina. Pero la píldora actúa antes de que se produzca la implantación", señala Espinós. La Organización Mundial de la Salud también reconoce esta definición. "De modo que, desde el punto de vista legal, no existe diferencia entre la administración de una píldora anticonceptiva y la píldora poscoital", precisa Isabel Serrano, ginecóloga y portavoz de la Federación de Planificación Familiar.

En todo caso, el problema que se plantea ahora es cómo evitar un uso frívolo de un instrumento que debería usarse sólo como remedio de emergencia. "Deben desaparecer las trabas a la píldora, pero su administración debe ir acompañada de una labor de educación sexual. Eso es muy importante", afirma Isabel Serrano. Las primeras trabas son de índole burocrático. El combinado hormonal, compuesto por varias pastillas, no está registrado en España como anticonceptivo de emergencia y sólo se puede obtener con receta médica.

"En Estados Unidos, la FDA (Food and Drugs Administration) aprobó el uso de la píldora como un anticonceptivo de urgencia, señala Isabel Serrano. "Nuestra federación planteó tanto al Ministerio de Sanidad como a los laboratorios farmacéuticos que sería conveniente comercializarla para evitar embarazos no deseados".

La píldora puede conseguirse sin problemas y con el adecuado asesoramiento médico en los centros de planificación familiar o de atención sexual a los jóvenes. Pero no todas las ciudades o barrios disponen de estos servicios, de modo que la única alternativa en estos casos es acudir a un servicio de urgencias y, en cualquier caso, encontrar un facultativo dispuesto a firmar la receta.

Otra cuestión controvertida es si debe darse siempre que una joven la pide y hasta qué punto y en qué circunstancias ellas pueden disponer de este medicamento. El catedrático de Derecho Penal Luis Arroyo Zapatero sostuvo en un congreso de planificación familiar que "es de aplicación sin restricción alguna el principio de plena capacidad jurídica de los menores para solicitar y consentir, si tuviesen suficiente juicio y madurez para ello. La valoración del grado de juicio y madurez corresponde al médico en virtud de su derecho y deber del ejercicio profesional, y en su modulación debe atenderse el sentido y finalidad de la prestación que en este caso es precisamente el de evitar embarazos no deseados en la adolescencia".

Para Espinós, "es importante recordar que este tratamiento comporta una dosis hormonal alta; muchos autores no recomiendan más de una dosis por ciclo menstrual y, por tanto, administraciones repetidas podrían tener efectos secundarios importantes. Además, aunque su efectividad es alta, no alcanza al 100% y debe tenerse en cuenta que su uso no evita las enfermedades de transmisión sexual".

Francia previene el embarazo en los institutos

Desde principios de este año, el equipo médico de los colegios e institutos franceses suministra la píldora del día siguiente. Con esta medida, el objetivo del Gobierno galo es intentar evitar los 6.700 embarazos no deseados que se registran en la población adolescente.

Pero en Europa el país que cuenta con un índice más elevado de embarazos no deseados entre las adolescentes es el Reino Unido, sobre todo entre las chicas menores de 16 años. El Gobierno de este país invertirá 10 millones de libras (2.660 millones de pesetas) en diferentes proyectos de educación sexual para evitar los embarazos no deseados entre las adolescentes, así como información sobre lo que supone una maternidad a edad temprana.

En el Reino Unido se calcula que anualmente hay un total de 10.000 embarazos en adolescentes menores de 16 años.

En marzo del pasado año, el Colegio Oficial de Enfermeras (Royal College of Nursing) se pronunciaba sobre la necesidad de poder administrar en su trabajo dentro de los colegios la píldora del día después.

Desde enero de este año y hasta el mes de marzo, en Manchester, una de las ciudades con el índice más elevado de embarazos no deseados, se aplica un programa para facilitar la píldora en las farmacias de la ciudad. Un total de 50 farmacéuticos han recibido formación especial para proporcionar información sobre este método de emergencia antes de suministrar la píldora a las solicitantes.

Por su parte, el Consorcio sobre Anticoncepción de Emergencia, organismo en el que participan diversas organizaciones, entre ellas el Programa Especial de Investigación y Desarrollo en Reproducción Humana de la OMS, tiene como objetivo conseguir que las píldoras anticonceptivas de emergencia se conviertan en una parte más del programa de atención sexual a los jóvenes.

Edad media de 23 años

El servicio de Obstetricia y Ginecología del hospital de Sant Pau de Barcelona ha realizado un estudio sobre la eficacia de la píldora. "A nosotros empezó a preocuparnos la cuestión de la píldora del día siguiente en los años 1996 y 1997", indica Juan José Espinós. "Aparecieron estudios referentes a la eficacia de la pastilla dependiendo del momento de la toma, también publicaciones a nivel internacional sobre el desconocimiento que existía entre la población juvenil sobre este método. En el caso de España existían pocos estudios prospectivos. Y como tenemos un centro de asistencia abierto las 24 horas, decidimos ofrecer este tipo de servicio con un carácter informativo y asistencial".

En el estudio participaron 503 mujeres, que acudieron a este servicio de urgencias entre julio de 1997 y mayo de 1998. Por término medio, las parejas acudían tras las primeras horas de un coito desprotegido. El 72% de los casos lo hacían entre las 13.00 y las 18.00 horas, siendo mayor la afluencia durante los fines de semana. La edad media de las pacientes se situaba en 23 años, y en cerca de un 80% de los casos el motivo de la consulta era un fallo en el método anticonceptivo, generalmente rotura de condón. El estudio revela, además, que en el 11% de los casos no se había utilizado ningún método de prevención.

Entrevistadas sobre los efectos secundarios, el 55% de las mujeres no los había percibido, mientras que el resto manifestó algún síntoma leve y frecuente, como náuseas, vómitos y dolor de cabeza. "En el caso de nuestro estudio, la eficacia se situaba en el 87%, lo que puede considerarse un grado de eficacia alto, pero esta información puede estar algo sesgada por el tipo de centro que somos y la tipología de las mujeres que acuden, de modo que estos datos no son extrapolables a otros centros como pueden ser los de atención primaria", indica Juan José Espinós.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de marzo de 2000