Castellón critica la pesca "abusiva" de la flota de Murcia

Los caladeros del litoral de Castellón pueden desaparecer en dos años si la Administración autonómica no regula el número de barcos que pueden faenar en sus aguas. Así lo ha manifestado el presidente de la cofradía de Castellón, Salvador Ciscar, tras conocer el permiso indefinido de pesca que ha concedido la Generalitat Valenciana a la flota de Murcia. Ciscar ha expresado su malestar por la decisión del Gobierno valenciano y asegura que ha hecho prevalecer los intereses de las cofradías sobre los del pescador, ya que se quedan el 3,5% de las capturas de cada barco. "Cuantos más barcos pesquen en la zona, más dinero ganan las cofradías, que no han pensado en el futuro de los caladeros", afirma el patrón mayor de la cofradía del Grao.La flota murciana está compuesta por 38 embarcaciones de la modalidad de cerco, el doble de la cifra que los pescadores de Castellón están dispuestos a aceptar, y se dedican fundamentalmente a la pesca de la sardina y el boquerón. Los pescadores de Murcia se han desplazado hasta Castellón ante la ausencia de estas especies en sus habituales lugares de captura. Ciscar afirma que "los pescadores murcianos han acabado con el pescado en sus aguas por utilizar artes excesivamente predadoras y practicar la pesca intensiva". Ciscar asegura que la negativa a permitir la pesca a la flota murciana "no obedece a una cuestión de insolidaridad, sino a la protección del medio de vida de más de 550 personas que viven de la pesca en Castellón, que han cuidado de forma meticulosa sus caladeros para garantizar el futuro de sus familias".

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