'Ajoblanco' deja de publicarse por falta de apoyo económico

La revista cultural Ajoblanco, expresión de los movimientos libertarios en la década de los setenta, ha dejado de editarse por falta de apoyos económicos. La publicación, que se elaboraba en Barcelona y aparecía con periodicidad mensual, había sido fundada en 1974 por Pepe Ribas, Fernando Mir y Toni Puig.La precariedad económica de Ajoblanco hizo que sus responsables llegaran en 1996 a un acuerdo de intercambio de acciones con el diario El Mundo. "Ellos se quedaron con el 45% de las acciones y se hicieron cargo de la gestión económica, pero llegamos a la conclusión de que los nuestros eran mundos muy diferentes y el acuerdo se rompió en junio de 1998. Hemos aguantado todo lo que hemos podido, pero la situación ya era insostenible", explicó Ribas.

El director añadió que se han visto abocados al cierre "en un momento de concentración de publicaciones que se llevan toda la publicidad y que nos han dejado aislados". Afirmó que el cierre es temporal: "Nos tomamos un tiempo para reflexionar. No sé cuándo podremos volver a publicar la revista, pero es seguro que cuando esto sea posible no lo haremos desde Barcelona, una ciudad acabada, muerta. Ningún medio de comunicación independiente que no sea puramente local puede sobrevivir hoy en Barcelona".

Para no perder el contacto con los lectores, Ajoblanco prepara una página en la Red (www.ajoblanco.com) que estará en funcionamiento dentro de un mes, según Ribas.

Ajoblanco nació con una clara vocación libertaria y ecologista que nunca ha perdido. En 1980, tras editar 56 números y 22 monográficos y números especiales, dejó de publicarse. En 1987 reapareció, dirigida por Pepe Ribas, que había abandonado la revista dos años antes de su primer cierre. En esta segunda etapa sólo faltó a su cita con los lectores durante seis meses, entre 1990 y 1991. El número 124, que se editó el pasado mes de diciembre, fue el último de esta segunda etapa, pero Ribas asegura que la cabecera de Ajoblanco "no desaparecerá, porque es una institución".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 28 de febrero de 2000.

Se adhiere a los criterios de
Ser Eléctrico

Las siete vidas de las baterías del coche eléctrico

Al término de su primer ciclo de uso, estas pilas ofrecen un amplio abanico de aplicaciones que les aporta continuidad. Aparte de neutralizar su huella ambiental, mantienen su valor incluso después del reciclaje final

Lo más visto en...Top 50