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EL JUICIO POR EL 'CASO LASA-ZABALA'

Margarita Robles: "El entorno de Intxaurrondo obstruyó la investigación"

La exsecretaria de Estado de Interior Margarita Robles aseguró ayer que el entorno de Intxaurrondo obstruyó la investigación que en 1995 se realizaba sobre los secuestros, torturas y asesinatos de los etarras José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala. Robles afirmó que se hicieron seguimientos a testigos, se presionó a guardias civiles antes de que declarasen y se identificó públicamente a testigos protegidos con el fin de intimidarles.

En el caso de los seguimientos a testigos, Margarita Robles afirmó que se hicieron por "el entorno de Intxaurrondo", sin conocimiento del teniente coronel José Ignacio Laguna, que era el jefe del acuartelamiento. "La fuerza del anterior jefe, el entonces coronel Enrique Rodríguez Galindo era tal que Laguna tuvo dificultades para hacerse con el acuartelamiento", dijo Robles. Los mandos más próximos a Galindo estaban molestos porque se le estaba investigando y obstaculizaban la investigación, pero "en el Ministerio del Interior, con el respaldo del Gobierno de la Nación, no queríamos que nadie pensara que queríamos echar un manto de impunidad sobre estos hechos", precisó la exsecretaria de Estado.Añadió que cuando el comisario Enrique de Federico iba a hablar con guardias civiles para que declarasen como testigos, "alguien había hablado previamente con ellos". La exviceministra explicó que siempre que preguntó quién estaba detrás, le contestaron que "el entorno de Intxaurrondo".

Margarita Robles aseguró rotunda que en el caso Lasa-Zabala se siguieron todas las líneas de investigación por absurdas que pareciesen, y enumeró: miembros de la OAS, mercenarios, cazadores de Alicante e incluso jugadores del casino de esa localidad. Sin embargo, "la que más visos tuvo de ser posible se refirió a guardias civiles destinados en 1983 en el cuartel de Intxaurrondo" (San Sebastián). Agregó que por razones operativas encargó a la Policía que investigase a la Guardia Civil, y a ésta, todas las demás posibilidades.

"Nadie cobró por declarar"

Margarita Robles, que en la actualidad ejerce como magistrada en la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional, afirmó: "Ningún testigo recibió ninguna cantidad por declarar en este asunto". La exsecretaria de Estado desmintió que el testigo protegido Pedro Luis Miguéliz, Txofo, hubiera cobrado siete millones de pesetas por declarar en el caso Lasa-Zabala. "A nadie se le ha pagado por declarar", aseguró. El abogado Jorge Argote insinuó que el pago podría haberse hecho con cargo a los fondos reservados del Ministerio del Interior, que tienen carácter secreto, pero Margarita Robles dijo que si en otra época los fondos reservados no necesitaban justificantes, mientras ella fue secretaria de Estado hubo un control riguroso y minucioso. "Está documentado en el ministerio, pero tengo aquí una copia que puedo aportar ahora mismo al Tribunal", dijo Robles, mientras mostraba una voluminosa carpeta negra de tamaño folio. Argote rehusó la incorporación de los documentos alegando que al ser gastos de naturaleza secreta el letrado no quería violentarla, lo que provocó risas entre el público.

Robles aseguró que hubo gastos de los fondos reservados para seguir las líneas de investigación, pero que los gastos más importantes, alrededor de 100 millones de pesetas, procedieron de una partida del Ministerio de Justicia con la que se pagaron, entre otras cosas, pruebas periciales de identificación de los restos cadavéricos de Lasa y Zabala.

La exviceministra afirmó también que cuando llegó al ministerio no había un solo papel sobre los GAL. "En la práctica, había muy poca documentación de todo. La documentación que quedó era prácticamente inexistente", precisó.

También declaró ayer José Ramón Goñi Tirapu, exgobernador civil de Guipúzcoa, que ha presidido la Asociación de Ayuda a los guardias civiles implicados en el caso Lasa-Zabala.

Goñi Tirapu, que ha visitado varias veces a los guardias Enrique Dorado y Felipe Bayo en prisión, aseguró que no reconocía su voz en la grabación que Bayo realizó en una de esas visitas y que ayer volvió a ser escuchada en la sala. Goñi afirmó que la grabación estaba manipulada y, como ya hizo en varios programas de televisión, se dedicó a desacreditar a los testigos de cargo, como el policía Ángel López Carrillo y Pedro Luis Miguéliz, Txofo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de febrero de 2000