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Mugabe pierde el referéndum con el que buscaba más poder en Zimbabue

La derrota de Robert Mugabe ha sido histórica, como la de Augusto Pinochet en el referéndum de Chile en 1988. El presidente de Zimbabue desde hace 20 años perdió este fin de semana, de forma inesperada, el referéndum convocado con el solo objetivo de reformar la Constitución a su medida y reforzar sus poderes. A pesar de contar con el control de los medios de comunicación, que acallaron la campaña opositora y de la minoría blanca (4.500 personas), el 55% de los cinco millones de ciudadanos de Zimbabue con derecho a voto rechazaron las enmiendas. De haber vencido, Mugabe hubiera podido expropiar granjas a los blancos sin compensación económica alguna y disolver el Parlamento.Con una inflación próxima al 60%, una terrible carestía de combustible, un creciente desempleo y las críticas del FMI (que congeló las ayudas, acusando al Gobierno de Harare de desviar estos fondos para financiar su presencia en la guerra de Congo), los zimbabuenses no han querido premiar a quien les ha sumido en la crisis más grave de las dos últimas décadas.

El voto urbano, que ha sido categórico (un 75% de rechazo) y la abstención en el campo (casi tres cuartos del electorado), representan una seria advertencia para el presidente y su partido, el Frente Patriótico de la Unión Nacional Africana. Las elecciones legislativas están convocadas en abril, y aunque las presidenciales no llegarán hasta el 2002, el voto de este fin de semana puede marcar el inicio del cambio.

No todos los analistas están de acuerdo. Señalan que Mugabe, a sus 75 años, es, sobre todo, un profesional de la supervivencia política. "No creo que se deba subestimar la capacidad de reacción de Mugabe", dice Beverly Peters, profesor del Instituto Surafricano de de Asuntos Internacionales. Nada más conocer los sorprendentes resultados del referéndum convocado para ganar, Mugabe apareció en televisión local y aceptó la derrota, ofreciéndose para "planificar todos juntos el futuro". Ahora dependerá de la capacidad de la variopinta oposición de unirse y ganar las próximos comicios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de febrero de 2000