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Detenido un inmigrante en El Ejido acusado del asesinato de una mujer a la que quiso robar

Concentración de protesta de los vecinos, que cortaron una carretera e increparon a la policía

Encarnación López Valverde, una mujer de 26 años, murió ayer tras ser apuñalada por un hombre en Santa María del Águila, una pedanía del municipio almeriense de El Ejido. La mujer se encontraba comprando en el mercadillo que todos los sábados se establece en la calle del Maestro Padilla. Un hombre, que los testigos identificaron como un inmigrante de unos 20 años, intentó robarle el bolso y, ante la resistencia de la víctima, sacó una navaja y se la clavó cerca del hígado. La joven murió casi en el acto. El presunto autor del asesinato fue detenido horas después. Se trata de un magrebí que sufre trastornos mentales, según el delegado del Gobierno, José Torres Hurtado.

Cuando el servicio de emergencias sanitarias 061 llegó al lugar, no pudo hacer nada por salvar a la mujer, que murió a las 11.00. Desde ese momento hasta que cuatro horas más tarde llegó el coche de la funeraria, el cuerpo de la víctima permaneció en el interior de una furgoneta blanca, propiedad de uno de los vendedores del mercadillo, y donde, según testigos presenciales, la joven, que iba acompañada de una amiga, había tratado de refugiarse de su agresor. Los vecinos que se encontraban en el lugar del suceso recibieron con gritos e imprecaciones a los miembros de la Policía Municipal de El Ejido y a los efectivos de la Policía Nacional que se trasladaron hasta allí. Poco después, al comprobar que los ánimos no se calmaban, llegó un grupo de agentes antidisturbios, que también fueron increpados por los concentrados.

Los habitantes de Santa María del Águila, que despidieron con aplausos el coche fúnebre en el que se trasladó a la víctima a las tres de la tarde, no entendían ayer cómo el cuerpo de la mujer tuvo que permanecer cuatro horas dentro de la furgoneta. El Juzgado número 2 de El Ejido, encargado de las diligencias del caso, ha ordenado el secreto de sumario.

Pasadas las tres de la tarde fue detenido como presunto autor de la muerte de Encarnación un inmigrante magrebí. El detenido, que aún llevaba manchas de sangre en su ropa cuando fue apresado, fue trasladado a la Comisaría de El Ejido, donde se encontraba ayer a la espera de pasar a disposición de la autoridad judicial.

En protesta por la muerte de la joven, cuya boda estaba prevista para dentro de un mes, unos 5.000 vecinos de la localidad se concentraron por la tarde en el barrio de Santa María del Águila y cortaron el tráfico de la carretera N-340 y de la Autovía del Mediterráneo, tanto en sentido Málaga como Puerto Lumbrera. Además, desde que se tuvo noticia del suceso, las campanas de la Iglesia Santa María Madre, ubicada en el citado barrio, doblaban en señal de duelo y los comercios permanecían cerrados.

Los concentrados, al grito de "¡Seguridad, seguridad, seguridad!", se dirigieron en camiones hacia el centro comercial Copo del municipio para concentrarse ante sus puertas, mientras que algunos violentos quemaron neumáticos y arrancaron el luminoso que identificaba a una carnicería de propietarios árabes.

Este suceso, que se produce justo 15 días después del asesinato de dos agricultores, también en El Ejido, presuntamente a manos de un inmigrante árabe, ha vuelto a crear tensión en este municipio, que concentra la mayor población de trabajadores extranjeros de la provincia. Para mostrar su repulsa por este suceso y hacer un llamamiento a la tranquilidad en el municipio, unas 10.000 personas se manifestaron el pasado domingo por las calles de El Ejido.

El subdelegado del Gobierno en Andalucía, José Torres Hurtado, se desplazó ayer hasta El Ejido para conocer de primera mano la situación que se estaba viviendo en la provincia tras este suceso. Con él llegó un total de 150 agentes del Cuerpo Nacional de Policía, procedentes de Málaga, Granada y Sevilla, para tratar de controlar la situación tras el asesinato de Encarnación López. El delegado del Gobierno aseguró que la dotación policial se quedará en El Ejido el tiempo que sea preciso hasta que los ánimos se calmen.

Torres Hurtado, que afirmó que el detenido sufre trastornos mentales, lanzó anoche un mensaje de serenidad a la población almeriense recordando que "la violencia no se puede combatir con violencia". Y reconoció, tras observar los sucesos en la zona: "Los ánimos entre la gente están muy caldeados. Por eso tenemos que hacer lo posible para evitar que esto sea una escalada que vaya a más".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de febrero de 2000