FÚTBOL 21ª jornada de Liga

El Camp Nou se rinde al Balón de Oro

Ni un solo pito. Ni el menor abucheo. Ni una sola voz discordante en el Camp Nou. Bastó sólo un segundo para que Rivaldo enterrara todos sus miedos, todas sus dudas, en su reencuentro en la Liga con la afición. El Barça saltó al césped, el himno se interrumpió y los altavoces aunciaron la entrega al brasileño del Balón de Oro. Y el público hizo caso de Rivaldo -"Yo no quiero polémicas", de Van Gaal -"Vamos a intentar ganar otra vez la Liga con él"- y de Figo -"¿Por qué se va a silbar a un jugador nuestro a quién le dan un premio?"-. Y, seguramente, la afición hizo también caso a su sentido común. Gerard Ernault, director de France Football, entregó a Rivaldo el trofeo y el estadio se rindió en un larguísimo y emotivo aplauso, salpicado con gritos de Rivaldo, Rivaldo. El brasileño alzó los brazos, dio una vuelta sobre sí mismo, ofreció el galardón, pensó en su gente, sobre todo en su padre, ya fallecido, en sus compañeros, en el público y para que la tarde no acabara emborronada, la redondeó con un gol que sirvió para ganar el partido."Siempre he sido feliz", argumentó el brasileño. "He notado que la afición me quiere y que yo a ella", prosiguió el brasileño. "No es que estuviera más motivado hoy [por ayer], pero si que había dudas conmigo y estoy muy contento de cómo ha ido todo".

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* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 23 de enero de 2000.

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