ETA VUELVE A MATAR

Otegi rechaza condenar el atentado en nombre de HB, que acudió a las manifestaciones con lema propio

Euskal Herritarrok (EH) reaccionó ayer al atentado de ETA con un comunicado en el que rechaza condenarlo, aunque, en contra de lo que es usual, lamenta la pérdida de una vida humana y reconoce explícitamente que esta irrupción de violencia y muerte había provocado "sentimientos de conmoción" en la sociedad vasca, que esta formación "comparte".La coalición abertzale, que en su comunicado anunciaba también su determinación de "mantener los compromisos políticos e institucionales" suscritos con los nacionalistas moderados, tuvo una rápida reacción para evitar quedarse aislada frente al resto de partidos y organizaciones pacifistas, y se sumó después a las concentraciones convocadas por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, ante los tres ayuntamientos de las capitales vascas. Eso sí, EH lo haría con su propio lema, que demanda la paz y exige la decisión y la palabra para Euskal Herria, pero evita toda alusión a la violencia y una mención a ETA para que detenga la actividad terrorista.

La declaración formal de EH ante el atentado con el que ETA rompió la tregua indefinida fue leida, en San Sebastián, por Arnaldo Otegi y, en euskera, por el dirigente navarro Pernando Barrena. Lo hicieron tan sólo media hora después de que Ibarretxe realizara su declaración formal en la que "deja en suspenso" el acuerdo de legislatura firmado con la coalición abertzale.

El texto de un folio reconoce, también de manera inusual, que "la responsabilidad directa" del atentado "corresponde a sus autores", pero atribuye al conjunto de la clase política, entre la que se incluye, la responsabilidad de "no haberlo evitado" y, en especial, a las fuerzas que "se niegan a reconocer la naturaleza política del conflicto y a avanzar en la solución del mismo".

Junto a esto, EH se reafirmó en su "apuesta por las vías políticas y democráticas" para la resolución de los problemas. Y anunciaba su decisión de "mantener intactos" sus compromisos políticos, sociales e institucionales, en alusión al pacto de legislatura en el Gobierno vasco. Euskal Herritarrok añadió que era preciso no paralizar el "diálogo sin exclusiones y mantener la colaboración entre las fuerzas políticas" y ante el atentado señaló: "Todos sabíamos que el camino iba a resultar difícil".

El atentado de ETA no ha frenado el intenso acoso contra el PP y el PSE-EE, en ocasiones personalizado en algunos de sus cargos electos por medio de la colocación de carteles, para exigir un cambio en la política penitenciaria y el acercamiento de los presos de ETA. Ayer mismo, al mediodía, más de un centenar de familiares de presos etarras portando sus fotografías y exigiendo a gritos su liberación se concentraron varios minutos ante las sedes del PSOE y del PP en San Sebastián.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 21 de enero de 2000.

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