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El consejo del Banco de Alicante aprueba su fusión con el BBVA y dejará de operar a mediados de año

El consejo de administración del Banco de Alicante, propiedad en un 99% de Argentaria, aprobó ayer fusionarse con el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), con lo que dejará de operar como entidad independiente a mediados de año, cuando esta decisión sea ratificada por la junta de accionistas, que recibirán tres acciones del BBVA por cada dos de la entidad con sede en Alicante. El Banco de Alicante funcionaba con su propia clave bancaria aunque formaba parte de la unidad de negocio de banca minorista de Argentaria desde que en 1983 fue adjudicado al Banco Exterior -otro de los bancos que formaban parte del grupo- por el Fondo de Garantía de Depósitos. La decisión tomada ayer supone la desaparición de la marca para incorporarse dentro de dos años a la red del BBVA que quiere desarrollar una marca única para todo el grupo. Desde que la junta apruebe la fusión hasta ese momento, las oficinas del Banco de Alicante se integrarán en la red de Argentaria.El Banco de Alicante cuenta con 101 oficinas y 546 empleados en la Comunidad Valenciana -85 en Alicante- y Murcia, que pasarán a formar parte de la red Argentaria. La entidad gestiona 196.789 millones de recursos de clientes, magnitud que creció en el último ejercicio un 11,6%, mientras que los créditos sobre clientes se sitúan en 183.236 millones, con un incremento interanual del 13%. A 30 de noviembre de 1999 el Banco de Alicante arrojaba un beneficio antes de impuestos de 1.978 millones de pesetas.

Fuentes de Argentaria aseguraron ayer que la fusión del Banco de Alicante en el nuevo grupo BBVA será beneficiosa tanto para clientes como para accionistas. "Al margen del hecho nostálgico de la desaparición de la marca, la nueva entidad será el primer banco de la provincia de Alicante, con lo que se reforzará el papel de apoyo a las pequeñas y medianas empresas que desarrollaba el Banco de Alicante".

El Banco de Alicante atravesó graves problemas en la década de los 80, lo que llevó a especularse con su posible venta o incluso con fusionarlo con el Banco de Valencia.

Más información en página 52

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de enero de 2000