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EL DESAFÍO DEMOGRÁFICO

Fecundidad por los suelos

España ostenta el dudoso honor de ser el país que menos se reproduce del mundo. Los datos provisionales de la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) aseguran que sólo nacen 1,07 hijos por cada mujer fértil, menos que en Italia y Hong Kong, países que disputaban en los últimos años este récord. La mayor educación de las mujeres españolas, cada vez más universitarias y trabajadoras, ha resultado determinante para llegar a esta situación.En 1998 nacieron en España tan sólo 361.930 niños, casi la mitad de los que lo hicieron en 1970. Entre las paradas -casi millón y medio de mujeres-, la tasa de fertilidad baja hasta 0,8 hijos por mujer. La decisión de no tener muchos hijos ha calado en la sociedad: la mitad de las españolas de entre 15 y 49 años, incluso entre aquellas que no han parido nunca, están contentas con el número de hijos que tienen. Estos datos son similares a los de otros países de similar desarrollo económico y hacen evidente que España está cada vez más lejos de alcanzar el reemplazo generacional, que se produce cuando nacen al menos tantos niños como personas fallecen. Para cumplir este objetivo, cada mujer debería duplicar su aportación -2,1 hijos-, una tasa que no se alcanza desde 1981.

La única esperanza de que el número de nacimientos repunte está en las más jóvenes. La Encuesta de fecundidad del INE constata que son las mujeres que hoy tienen entre 15 y 19 años las que desean más hijos (una media de 2,15) y las de entre 20 y 24 (2,11).

Esos deseos chocan con la realidad de un país que registra una de las tasas de paro más altas de la Unión Europea (15,45% de la población activa), especialmente sangrante en el caso de las mujeres (22,87%).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de enero de 2000