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Arias-Salgado mantiene un rifirrafe con el presidente socialista de Asturias

El ministro de Fomento, Rafael Arias-Salgado, y el presidente de Asturias, el socialista Vicente Álvarez Areces, protagonizaron ayer un duro rifirrafe dialéctico durante el acto oficial de inauguración del tramo de autovía Cueto-Latores, que completa la circunvalación de Oviedo. Durante su intervención, Álvarez Areces tachó a Arias-Salgado de "prepotente" por negarse a recibirle desde que fue elegido, en junio pasado. A su vez, éste le criticó por sus acusaciones y anunció que en ningún caso le recibirá antes de los comicios generales.

Durante los discursos protocolarios de la inauguración del tramo de autovía, el presidente socialista de Asturias reprochó al ministro de Fomento que no haya atendido hasta ahora sus reiteradas peticiones para sostener un encuentro oficial en el que ambos puedan analizar los problemas de infraestructuras que el Principado tiene pendientes, así como que tuvieran que encontrarse por vez primera en un túnel de la nueva carretera "cuando en el ministerio seguro que hay despachos más acogedores".Arias-Salgado, muy molesto, sostuvo después que "ningún Gobierno de España ha invertido tanto y tan rápido en Asturias" y reprochó a Álvarez Areces su actitud: "No ha estado a la altura del protocolo. El presidente era mi invitado en este acto y hay cosas que un invitado no debe hacer". El ministro aseguró que si no le ha recibido hasta ahora ha sido porque se enteró de sus solicitudes de entrevistarse "a través de los periódicos". Sin embargo, Álvarez Areces le ha pedido una reunión mediante dos cartas fechadas el 3 de septiembre y el 25 de octubre pasados.

Además, el responsable de Fomento aseguró que lo que pretende el presidente asturiano era reclamarle lo que el ministerio "ya estaba haciendo". "Era, por tanto, una entrevista innecesaria", apostilló. Su intención es no recibir a Álvarez Areces al menos hasta que pasen las próximas elecciones generales, previstas para marzo del año 2000. "Llevo mucho tiempo en política y conozco muy bien las entrevistas electorales y preelectorales", advirtió Arias-Salgado.

En los momentos previos al acto de ayer se había creado ya una situación de incomodidad. Según el Gobierno asturiano, Arias-Salgado intentó modificar el protocolo establecido para que su intervención fuese la última. Álvarez Areces se negó e hizo valer su rango de presidente de la comunidad en los actos celebrados en su territorio.

Precisamente, el empeño del vicepresidente primero del Gobierno, Francisco Álvarez Cascos, por intentar prevalecer sobre el entonces presidente del Principado, Sergio Marqués, en el protocolo de diversos actos públicos fue uno de los desencadenantes de la gravísima crisis política que vivió Asturias en el último año y medio de la pasada legislatura y de la ruptura del PP regional.

Desde entonces, Cascos viajó siempre a la comunidad con una delegación expresa por parte del presidente del Gobierno para de ese modo imponer su rango sobre el del presidente local.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de diciembre de 1999

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