Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:FLAMENCO

Navidad desangelada

Manuel Morao nos ha traído un año más el espectáculo navideño de Gitanos de Jerez, con una parte de villancicos populares y otra de cantes por bulerías. Lo malo es que se trata del mismo espectáculo de años anteriores, que visto una vez agota las posibilidades de seguir interesándonos.Villancico va, villancico viene, cantados en coro o por un solista, pero todos con un soniquete repetitivo que llega hasta la monotonía, es obvio que el aburrimiento llega para todo aquel que no sea fan incondicional del género.

La segunda parte es algo más animada, porque la bulería es la bulería, pero aun así no llega a encenderse esa chispa del fulgor jerezano por un palo en el que los gitanos de Jerez siempre sentaron cátedra. Los intérpretes hacen lo que pueden, y ni siquiera el más distinguido de todos, José Vargas, El Mono, escapa a la rutina. Al final, casi lo único que se salva es el buen sonar de las guitarras, con un Jero que, le echen lo que le echen, es siempre maestro.

Nochebuena flamenca

Gitanos de Jerez. Cante: Mono, Macarena de Jerez, Macarena Moneo, Rocío Marín, Estefanía Aranda, Mijita. Toque: Antonio Jero, Antonio Higuero. Centro Cultural de la Villa. Madrid, 21 de diciembre

La Navidad y los Gitanos de Jerez dan para mucho más, pero hay que poner voluntad en hacerlo. Allí las celebraciones navideñas se convirtieron en auténticas explosiones de alegría y arte. Lo que hemos visto en el escenario del Centro Cultural de la Villa no va mucho más allá de un remedo desangelado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de diciembre de 1999