China detiene a 3.000 sospechosos para garantizar la seguridad durante la entrega de Macao

La policía china ha detenido en los últimos días a cerca de 3.000 sospechosos de pertenecer a organizaciones mafiosas en la provincia de Guangdong, adyacente a Macao, en una operación destinada a "garantizar la seguridad" durante la transferencia del territorio portugués al régimen de Pekín, fijada para la medianoche del día 19. Para el presidente chino, Jiang Zeming, la devolución de Macao "será otro gran paso para la reunificación de China" que, tras la entrega de Hong Kong en 1997, convertirá en un objetivo "más urgente" el regreso de Taiwan a la soberanía de Pekín.

El director adjunto de la policía de Guangdong, Liang Gou Ju, ha informado de detención, sólo en el último fin de semana, de 2.852 personas, entre ellas 15 residentes en Macao, "sospechosas de pertenecer a organizaciones criminales" que podrían poner en peligro la transferencia pacífica del territorio portugués. Las autoridades lusas, administradoras del primer establecimiento europeo en Asia (1557) y última colonia del imperio ultramarino de Lisboa, quieren prevenir, de acuerdo con China, cualquier incidente violento durante estos días, especialmente tras la reciente condena contra uno de los dirigentes de la tríada china 14 Quilates (conocida por 14-K y con gran implantación en la colonia), dictada por el juez portugués de Macao Fernando Estrela.La redada masiva, la cuarta realizada por las autoridades chinas en este año, tuvo lugar en ocho ciudades de Guangdong y concluyó, según el citado jefe policial, con la desarticulación de 23 grupos criminales con un total de 73 de sus integrantes, la resolución de más de mil casos pendientes y la aprehensión de abundantes armas de fuego y explosivos. Guo Ju informó que estos despliegues policiales forman parte de un conjunto de acciones de las autoridades chinas para "garantizar la serenidad y el orden público" durante la entrega del territorio, formado por la península de Macao y dos pequeñas islas con menos de 22 kilómetros cuadrados y algo más de 450.000 habitantes.

A pesar de las reducidas proporciones de la colonia en comparación con Hong Kong y la deseada Taiwan, la devolución de Macao se convierte en un símbolo de la pretendida reunificación de China y permitirá a las autoridades de Pekín controlar progresivamente el negocio del juego, prohibido en la vecina Hong Kong y actualmente en manos del magnate de Hong Kong Stanley Ho, quien lo maneja en régimen de monopolio desde la década de los sesenta. Sus diez casinos, abiertos las 24 horas del día, proporcionaron el año pasado unos beneficios totales de cerca de 2.500 millones de dólares (más de 380.000 millones de pesetas) y han provocado una sangrienta batalla entre las tríadas chinas (sociedades secretas de carácter mafioso) que pugnan por el control de sus actividades paralelas (préstamos, prostitución, viajes organizados) y las futuras concesiones de su explotación que deberán revisarse en el año 2001.

Los enfrentamientos entre sectas rivales se han cobrado en los últimos dos años más de treinta muertos, entre ellos los asesinatos de un alto funcionario de la Inspección del Juego y un agente de aduanas, así como el atentado fallido contra el director de la Policía Judicial de Macao, el portugués Marques Baptista. Responsables en el combate al crimen organizado calculan que cerca de 10.000 miembros de estas sectas viven actualmente en Macao.

Las autoridades chinas no descartan la posibilidad de que algunos grupos de la secta Falun Gong aprovechen la atención de la prensa internacional, durante la transición de Macao, para difundir sus protestas contra su persecución por el régimen de Pekín. La citada secta, cuyas actividades están autorizadas en Hong Kong con algunas restricciones, mantuvieron el pasado fin de semana una reunión en la ex colonia británica, donde aseguraron que no pretenden boicotear la entrega de Macao. Sin embargo, las autoridades portuguesas y chinas temen que algunos de sus miembros en Macao aprovechen la ocasión para difundir sus consignas, tras la reciente detención de uno de sus dirigentes, Zhang Yuhui, también en Guangdong. Falun Gong (una secta fundada en 1992 que defiende el perfeccionamiento del espíritu y el cuerpo a través de la mezcla de prácticas budistas y daoistas), asegura contar con 80 millones de adeptos en China, bastante más que los militantes del Partido Comunista.

El presidente Jiang afirmó el pasado fin de semana que "el regreso de Macao a la patria será otro gran paso para la gran causa de la reunificación de China" que convertirá en un objetivo "urgente" el futuro regreso de Taiwan a la soberanía de Pekín. Las autoridades chinas pretenden la "reunificación pacífica" de Taiwan a la que concederían el estatuto de región administrativa especial, similar al de Hong Kong y Macao, siguiendo el modelo "un país, dos sistemas".

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* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 15 de diciembre de 1999.

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