Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Festival de Huelva homenajea al director chileno Miguel Littin

El director chileno Miguel Littin, de 57 años, una de las figuras homenajeadas por el XXV Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, vivió ayer su día grande en la muestra. Recibió en el transcurso de una gala el premio Ciudad de Huelva y protagonizó la firma de un convenio entre la Diputación onubense y Palmilla, el pequeño pueblo ubicado en un valle rodeado de montañas del que es alcalde."El cine, hacer una película, es como hacer el amor. No hay vanidad, tampoco autocrítica. Es un acto de entrega completa y total", afirmó Littin, que vive un momento dulce en su trayectoria profesional y personal. Su vida no ha sido fácil. Tras el golpe de Estado de 1973 tuvo que exiliarse de Chile hasta comienzos de los años noventa. Por ello, Littin es de los convencidos de que Augusto Pinochet debe rendir cuentas ante la justicia: "La ley establece los deberes y derechos de los ciudadanos y Pinochet está sufriendo ahora los rigores que implica haber pasado por encima de las normas. Pinochet debe ser extraditado a España y poner así fin al concepto de impunidad. Los crímenes contra la humanidad no han de quedar impunes", asegura.

Pero nunca dejó Littin de hacer cine. En 1976 y 1980 consiguió el Colón de Oro del festival onubense con Actas de Marusia y La viuda Montiel, respectivamente. Littin es un decidido defensor del cine iberoamericano. "Nuestro cine y el europeo se basan mucho más en los principios de humanismo que el norteamericano, se acercan más a lo que es la defensa de los derechos del hombre. Tienen unos valores. En el cine de Estados Unidos predomina lo comercial", dice.

El cine chileno fue ayer protagonista en festival onubense. Se presentó a concurso la película El desquite, de Andrés Wood, la historia de una pasión y un desconsuelo: la chica de origen modesto enamorada del propietario de la hacienda donde trabaja. A la credibilidad de la historia contribuye decisivamente el gesto dramático de Tamara Acosta, la protagonista. Una actriz de 27 años con una creciente progresión en su carrera, que también protagonizó El chacotero sentimental, la película de la sesión inaugural del festival.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de noviembre de 1999