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Acebillo se estrena en el cargo con un rifirrafe con la oposición, que pide su cese

La oposición recibió al nuevo arquitecto en jefe de Barcelona, Josep Anton Acebillo, con artillería pesada, y éste se despachó a gusto. CiU calificó el nombramiento -anunciado el miércoles por el alcalde, Joan Clos- de "burla" por considerarle responsable "del churro de la plaza de Cerdà". Acto seguido, el portavoz de la coalición, Josep Miró i Ardèvol, reclamó su dimisión inmediata. Una petición a la que se sumó el concejal del PP Emilio Álvarez, para quien Acebillo es "un arquitecto de diseño" que prefiere la "imagen a la funcionalidad".Acebillo, tras conocer las críticas que le dirigieron convergentes y populares, respondió casi con desdén que la oposición, y CiU en especial, lleva 20 años diciendo que la plaza de Cerdà es horrorosa, antes de afirmar que no necesita defender la obra porque ésta lo hará por sí misma en el futuro.

Miró i Ardèvol aseguró que no era capaz de entender los motivos que habían llevado a Clos a hacer a Acebillo responsable del planeamiento urbanístico barcelonés y abundó en las críticas añadiendo que se trata de un hombre incapaz de dialogar e incluso de aceptar la más mínima observación que contradiga su punto de vista.

Jordi Portabella, tercer teniente de alcalde, salió en defensa del nuevo arquitecto en jefe y reclamó que se le juzgue sólo por los actos que realice a partir de ahora, además de asegurar que lo cree cualificado para el cargo. Portabella afirmó que su trabajo hasta ahora había sido correcto y satisfactorio.

El nuevo arquitecto jefe del Ayuntamiento de Barcelona afirmó que su principal labor en el cargo será "defender el máximo listón de calidad" en el urbanismo, y se mostró partidario de que la ciudad abra sus puertas a nuevas generaciones de "arquitectos, ingenieros y técnicos en general" que hasta ahora no han tenido su oportunidad.

Acebillo, que no dejará su cargo como consejero delegado de Barcelona Regional, consideró que "es el momento" de incorporar a los proyectos de la ciudad a estos "jóvenes maduros" con demostrada experiencia, a los que "aún no se les ha pedido que trabajen para la ciudad", pese a ser "muy capaces".

Acebillo quiere que, además del consejo asesor que está previsto constituir con personalidades externas al Ayuntamiento, se creen "equipos de calidad" para hacer una "auditoría cualitativa continua" y una "constante crítica positiva de los proyectos" que se realicen en la ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de noviembre de 1999