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El hombre que nombró a Julio Iglesias "embajador" valenciano

"El señor Tabares venía desarrollando sus servicios en esta sociedad desde hacía 10 años y se le consideraba un profesional responsable". Así definió ayer Carmen de Miguel, actual directora del Ivex, a José María Tabares, su antecesor en el cargo y ahora coprotagonista de una trama que ha dejado un agujero multimillonario en las arcas de la entidad de promoción de las exportaciones. Una profesionalidad -reconocida por muchos de sus colaboradores que ahora se muestran sorprendidos- que, sin embargo, no le sirvió para que el Gobierno de Eduardo Zaplana le renovara la confianza que le había depositado en la última legislatura. De hecho, mucho antes de que se produjese el relevo, ya era un secreto a voces que no continuaría en el cargo y que De Miguel sería la encargada de dirigir este organismo.José María Tabares, de 43 años, inició su vinculación con el organismo promotor del comercio exterior valenciano en 1989, fecha en que el Consell socialista creó Procova (Promociones de la Comunidad Valenciana). Licenciado en Derecho, experto en comercio exterior y con un master en dirección de empresas, antes de desembarcar en Valencia había sido el abogado del Centro de Asesoramiento de Comercio Exterior de Elche y, con posterioridad, director del departamento de exportaciones de la extinta fábrica de calzado Imepiel, de La Vall d"Uixó.

La llegada del PP al Consell en 1995 llevó aparejada "una reforma de Procova", anunciada por el nuevo consejero de Industria y Comercio de la pasada legislatura, Diego Such (PP), y que consistió básicamente en cambiarle el nombre. Such rebautiza Procova como Ivex y mantiene a Joan Mir al frente de la institución, que tiene a Tabares como subdirector.

A mediados de 1997 -dos años después de la llegada al poder del PP-, Mir deja el Ivex y se marcha a la cooperativa de segundo grado Anecoop. El 15 de julio de ese año, el consejo de administración del Ivex, bajo la presidencia Such, designa por unanimidad a Tabares para la dirección general. Según algunas fuentes, Luis Espinosa y Cesáreo Fernández recomendaron el nombramiento.

El periodo de Tabares al frente del Ivex se caracteriza por el gran número de misiones comerciales organizadas por la institución. Nutridas delegaciones empresariales recorren numerosos países con la finalidad de establecer acuerdos comerciales. Fue precisamente en uno de esos viajes cuando se anunció el hecho más espectacular y polémico del periodo de Tabares como director general del Ivex: el fichaje de Julio Iglesias. El cantante gallego afincado en Miami y el Instituto Valenciano de la Exportación firmaron un contrato -que el Consell se negó durante meses a mostrar a la oposición- por el que Julio Iglesias percibiría 600 millones de pesetas a cambio de ser durante un año el embajador de la Comunidad Valenciana por el mundo. El cantante participó en algunas de las misiones comerciales del Ivex y dio varios conciertos en actos organizados por el organismo público. A pesar de que tras el fin del acuerdo se anunció la posibilidad de prorrogar la colaboración entre el Ivex y Julio Iglesias, nada más se ha sabido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de noviembre de 1999