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Yeltsin apuesta ahora por Putin para sucederle en la presidencia de Rusia

El presidente ruso, Borís Yeltsin, recibió ayer en su residencia de las afueras de Moscú al primer ministro, Vladímir Putin, quien le informó sobre la reunión del Consejo de Seguridad Nacional celebrada el sábado y de los avances en la campaña militar en Chechenia. Ambos dirigentes discutieron la táctica a seguir en la reunión de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), que se celebrará esta semana en Estambul. Yeltsin asistirá si su salud se lo permite; si no va, la delegación rusa la presidirá Putin.La reunión entre Yeltsin y Putin -además de discutir la manera de responder a las presiones de Occidente, que pide a Moscú negociar con los independentistas chechenos- perseguía por lo menos otros dos objetivos.

Primero: mostrar que el presidente estaba vivo y sano; por primera vez en tres semanas se pudiron ver por televisión imágenes de Yeltsin. Durante sus vacaciones en Sochi, no se mostró ni una sola foto del presidente; tampoco las hubo durante las pocas reuniones que mantuvo el líder ruso durante su descando a orillas del mar Negro ni cuando regresó a Moscú, y ni siquiera cuando se entrevistó con su homólogo armenio, Robert Kotcharián. Después, el presidente reanudó sus vacaciones en su residencia de Gorki-9, al oeste de de la capital, desapareciendo hasta ayer.

El segundo objetivo consistía en mostrar que en realidad no hay diferencias entre Yeltsin y Putin, y que es falso que el presidente haya decidido destituir a su primer ministro.

Hay que reconocer que cada vez son menos los que creen que Yeltsin está descontento con Putin y que quiere sustituirle; por el contrario, cada vez son más los que piensan que el primer ministro cuenta con el respaldo no sólo del presidente -que ayer reiteró que Putin era su delfín y que apostaba por él para sustituirle en la presidencia del país-, sino también de su entorno, lo que es fundamental cuando quedan un mes y cuatro días para las elecciones legislativas y menos de ocho meses para las presidenciales.

Estrella ascendente

Últimamente ha habido una serie de hechos que muestran que la llamada Familia -camarilla para sus enemigos- ha apostado por Putin para reemplazar a Yeltsin en el Kremlin. La guerra de Chechenia ha convertido a Putin en el político más popular del país y en el presidenciable con más posibilidades de ganar los comicios del 2000. Si cuando fue nombrado, en septiembre, nadie lo consideraba un pretendiente serio a la presidencia, hoy todas las encuestas muestran que ganaría sin problemas si las elecciones se realizaran en las próximas semanas.Además, una serie de políticos le han brindado su apoyo. El multimillonario Borís Berezovski declaró que "entre los candidatos que hoy hay en el mercado político, Putin es el mejor". Los ex primeros ministros Serguéi Kiriyenko y Víktor Chernomirdin han declarado que sus respectivos partidos podrían apoyar a Putin como candidato a presidente. Incluso los líderes de Patria-Toda Rusia -del ex jefe de Gobierno Yevgueni Primakov y el actual alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, enfrentados en una guerra abierta con el Kremlin-, han dicho que apoyan la gestión de Putin.

Todo esto significa que no está excluido que los partidarios de continuar las reformas en Rusia se unan al final en torno a Putin.

Éste, mientras tanto, confirmó el viernes, durante la reunión de la cúpula militar rusa, que presentará su candidatura a las presidenciales del 2000. Según algunas informaciones, Putin ya habría formado el equipo que conducirá su campaña presidencial, en el que figurarían, entre otros, Tatiana Diachenko, hija menor y asesora de Yeltsin, y Valentín Yumáshev, ex jefe de la Administración presidencial que continúa siendo consejero de Yeltsin.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de noviembre de 1999

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