El Ejército ruso impone su criterio en el Kremlin
La aviación rusa lanzó ayer su mayor ofensiva, desde que comenzó la guerra, contra Grozni, la capital de Chechenia, dando un paso más en la recuperación del control a cualquier coste de esta república norcaucásica. El primer ministro ruso, Vladímir Putin, que se reunió ayer, en ausencia del presidente Yeltsin, con el Consejo de Seguridad Nacional, disipó toda eventualidad de parar la guerra. El Kremlin parece hacer oídos sordos a las presiones internacionales y escucha en su lugar la voz de los generales, que se están convirtiendo en una fuerza política independiente y en los héroes de una guerra popular.


























































