Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cultura protege 16 edificios modernos La organización internacional Docomomo se reúne en Sevilla

La Dirección General de Bienes Culturales de la Junta ha anunciado, durante la reunión en Sevilla de la organización internacional Docomomo -una fundación dedicada a la defensa de la arquitectura moderna-, la incorporación de 16 inmuebles andaluces al registro de protección general. Una gasolinera de Huelva, la lonja de Barbate, y el mercado de Algeciras son algunos de los nuevos edificios que desde ahora estarán defendidos

Muchos de los edificios protegidos son parte de la vida cotidiana y su uso diario y, a veces, masivo hace que su valor arquitectónico pase inadvertido. El presidente de Docomomo Ibérico, Fernando Aguerri, resume la importancia de inmuebles como éstos: "En dos meses, estos edificios serán parte del patrimonio del siglo pasado".Docomomo Ibérico nace en 1991 de la fundación Mies Van der Rohe con el objetivo de documentar, difundir y conservar la arquitectura moderna. La organización tiene como una de sus funciones elaborar un registro de inmuebles de España y Portugal que proponen a las administraciones para su tutela. A este listado se han sumado unos 200 edificios andaluces, de los que cuatro ya están defendidos y otros 16 se han incorporado a un catálogo de bienes protegidos.

La mayoría de estos inmuebles sufren un grave deterioro, pese a su gran valor arquitectónico. Estos bienes culturales, según comentó Aguerri, fueron concebidos con un carácter funcional y, en muchos casos, con técnicas y elementos experimentales, que los hacen más frágiles al paso del tiempo y a su uso continuado. Además, la corta historia de estos centros impide su "fosilización", es decir, no son vistos por los ciudadanos como patrimonio urbano consolidado. En otros casos, al haber dejado de albergar la actividad para la que fueron creados, resulta difícil volver a darles un uso adecuado. Incluso sus formas y alturas, al haber sido absorbidos por el crecimiento de la población, resultan, para algunos, distorsionadores del paisaje.

Ante esta situación, Docomomo, que se ha reunido este fin de semana por primera vez en Andalucía, insiste en la necesidad de proteger bienes culturales como los anunciados este fin de semana: la gasolinera de la avenida Federico Molina de Huelva, la casa Duclós de Sevilla, el teatro Torcal de Antequera, el mercado de Algeciras, viviendas y estación de autobuses de El Prado de Sevilla, la sede de Transmediterránea en Cádiz, la antigua lonja de Barbate, la Universidad Laboral de Córdoba, el ambulatorio de los hermanos Laulhé de San Fernando (Cádiz), la casa Lange de Málaga, el instituto Juan XXIII de Granada, la bodega de Tío Pepe de Jerez y la iglesia Stella Maris de Málaga. La protección del Colegio de Huérfanos Ferroviarios de Torremolinos, la estación de autobuses de Almería, el Mercado de Mayoristas de Málaga y la Cámara de Comercio de Córdoba ya se tramitó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 1999