Los matadores de toros proponen asumir las atribuciones de los presidentes

De llegar a buen término las propuestas elaboradas por la Nueva Agrupación de Matadores y Rejoneadores (NAMR), los presidentes de las corridas de toros apenas dispondrán de otras atribuciones que las de espectadores de lujo. Ni la concesión de trofeos, ni los cambios de tercio, ni la actual administración de los avisos serán de su jurisdicción. Éstas son las conclusiones más llamativas de un borrador de trabajo elaborado por la NAMR con el apoyo de ganaderos y empresarios. El texto deberá discutirse en una comisión de trabajo en la que se encuentran representados todos los estamentos de la fiesta como paso previo para su envío a la Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos.En el ánimo de los matadores se encuentra acabar con uno de los enfrentamientos que desde la noche de los tiempos ha alimentado toda discusión taurina: "Si queremos una fiesta más participativa, debe ser el público el que decida sobre el resultado artístico de cada espectáculo. Las actuaciones deben ser un éxito o un fracaso de crítica y público, no un éxito o fracaso de crítica y presidente". Esta frase se lee en el párrafo introductorio a los cambios propuestos para el desarrollo de la lidia.

A continuación se advierte la necesidad de que sea sobre el matador sobre el que recaiga "la responsabilidad (...) de acertar o equivocarse en los cambios de tercio". Según el escrito, el presidente debería limitarse a erigirse en "garante del orden público y defensor de los intereses de los espectadores" sin ser a la vez "evaluador principal de las características de las reses".

Suerte de varas

Para los matadores -la mayoría de ellos, incluidas las figuras, se encuentran representados por la NAMR-, la suerte de varas "no debe medirse por el número de encuentros con el caballo". El reglamento en vigor contempla un mínimo de dos puyazos en las plazas de primera. La nueva propuesta elimina este requerimiento y extiende las atribuciones de los toreros a la decisión sobre el momento en que los caballos deben entrar en el ruedo. El objetivo es "posibilitar un mejor conocimiento de las características de los toros en su salida y un mayor desarrollo de las suertes realizadas con el capote".Los diestros reclaman que el cambio del segundo al último tercio de la lidia tenga como protagonista la exclusiva voluntad del espada. Es más, solicitan que en el tercio de muerte, si así lo creen posible, puedan recurrir al capote o incluso invitar a alguno de los otros matadores actuantes a torear.

En los otros dos asuntos conflictivos, los avisos y la concesión de trofeos, el texto tampoco deja lugar para la normativa vigente. Sobre el primer tema, los firmantes piden la simple eliminación. "El primer aviso debe ser suprimido, porque limita la capacidad creativa del matador", reza el documento. Eso sí, debe existir un límite de tiempo para la muerte de la res, pero a contabilizar "desde que el torero realiza por primera vez la suerte de matar", y no, como ocurre ahora, desde que empieza la faena de muleta.

Por supuesto, y en consonancia con lo anterior, el siempre espinoso asunto de la concesión de orejas tendría que recaer de la parte de los tendidos. "Son numerosísimos los casos en los que el presidente niega la concesión del segundo trofeo pese a la mayoritaria petición del público". En estos momentos el reglamento sólo concede a los espectadores potestad sobre la primera oreja.

En otro orden de cosas, el documento propone también la revisión de los espectáculos taurinos en su conjunto; es decir, solicita que los matadores retirados puedan participar en "festivales de exhibición" y no sólo en festivales de carácter benéfico como sucede en este momento. Para los redactores del texto, lo importante es la transparencia y que se dé al público la información más detallada posible sobre las características de las reses a lidiar. Ampliar la oferta de espectáculos taurinos con la exhibición de tientas de machos y hembras, los forcados portugueses, las corridas landesas o la recuperación de la parte seria de los espectáculos cómicos completan la nómina de peticiones y modificaciones del reglamento en vigor

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 12 de noviembre de 1999.

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