Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Carrascosa contrató con ex cargos de TVV por la confianza que le merecían

Con aplomo, serenidad y hasta algún toque de ironía. El ex director de Televisió Valenciana (TVV), Jesús Sánchez Carrascosa, negó ayer al juez durante un interrogatorio de cerca de siete horas la comisión de cualquier irregularidad en su etapa, entre abril de 1996 y noviembre de 1997, al frente de la televisión autonómica. Lo hizo, además, con desparpajo, sin refugiarse en la falta de memoria o en las complicaciones burocráticas a pesar de la gravedad de los delitos que se le imputan -tráfico de influencias, societario y malversación de caudales- y de la forma en la que supuestamente se cometieron: tejiendo un supuesto entramado de empresas del sector audiovisual que se sirvieron de Canal 9 para desviar recursos públicos a sociedades de carácter privado.

Nada de eso hubo, declaró Carrascosa. A preguntas del juez encargado del caso, Ignacio Wenceslao Luján, aseguró que contrató a Astel, una empresa formada por dos de sus ex subordinados en Canal 9, Vicente Andreu y Francisco Aura, por la confianza que le merecían. Es más, justificó el sobrecoste que sufrió el programa infantil de la cadena -el A la Babalà producido en Burjassot multiplicó su coste al ser realizado por Astel como Babalà- por la evidente mejoría de un producto diferente. Fue más lejos: aseguró que su decisión supuso un importante ahorro para TVV.

Andreu y Aura constituyeron Astel nada más abandonar, en excedencia, Canal 9. El segundo, poco después, se convirtió en administrador de Valencia Te Ve, empresa que, según la querella del PSPV recibió de manera gratuita material e imagenes de TVV y utilizó infraestructura técnica de la televisión. Nada de eso fue autorizado por él, dijo Carrascosa, que incluso advirtió que esa práctica es ilegal. Actualmente, Valencia Te Ve es propiedad de su esposa, María Consuelo Reyna, ex directora del diario Las Provincias.

PASA A LA PÁGINA 3

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de octubre de 1999