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Los abogados consideran en una encuesta que la justicia funciona de manera deficiente y lenta

Los retrasos en la tramitación de las causas y el trato privilegiado que reciben los fiscales por parte de los juzgados y tribunales, en detrimento del resto de las partes, constituyen las principales quejas de los abogados de Madrid, que en general sostienen que la justicia madrileña "es lenta y funciona mal". Así lo refleja una encuesta telefónica elaborada por Demoscopia para el Colegio de Abogados de Madrid. Los juzgados de lo Social y la Sección Penal de la Audiencia de Madrid son las instancias judiciales mejor valoradas por los letrados, según la encuesta, realizada el pasado verano.

Los órganos que reciben la peor calificación de los letrados, por su lentitud y deficiencias, son los juzgados y tribunales de lo civil (que tramitan litigios como desahucios, asuntos de familia, quiebras de empresas, interdictos...) y los de lo contencioso-administrativo.La encuestra, presentada ayer por el decano de los abogados de Madrid, Luis Martí, se nutre de las respuesta de un total de 1.500 abogados colegiados, ejercientes y residentes, de los alrededor de 24.500 que integran el Colegio de Madrid. Los letrados fueron preguntados telefónicamente por el funcionamiento de los distintos órdenes jurisdiccionales (Civil, Penal, Social y Contencioso Administrativo). Un 89% de los encuestados denunció que los jueces dan un trato de privilegio a los fiscales, pese a que las ley no hace distingos entre las partes. Esa asimetría se manifiesta, entre otras actitudes, en la benevolencia que dispensan a los fiscales cuando incumplen los plazos. La encuesta revela, además, que un 70% de los letrados apuesta por la creación de juzgados que se dedicasen en exclusiva a investigar estafas y a tramitar asuntos relaciones con accidentes automovilísticos. Ello agilizaría la tramitación de las otras causas.

Valoración negativa

Entre los tribunales unipersonales, con un sólo juez, destacan en puntuación, con una nota de 6, 1 en un baremo del 0 al 10, los de lo social (las antiguas magistraturas de trabajo). Los abogados apuntan como muy positiva la receptividad de los jueces en el trato con los letrados. Los peor valorados son, en cambio, los de primera instancia, con una nota media global de 4,7. Sin negarles "su dedicación al trabajo", los abogados consultados suspenden a estos juzgados en casi todo: no reciben a los abogados cuando éstos piden citas, escasa eficiencia y rapidez a la hora de impulsar los asuntos e incumplimiento casi generalizado de la obligada presencia del juez en los trámites judiciales.

La opinión sobre la Audiencia Provincial, que dispone de 11 secciones penales y 13 civiles, con tres jueces en cada sección, es dispar. La penal recibe una puntuación de 6,2 sobre un máximo de 10, una de las nota más elevadas. En cambio, las secciones civiles sólo obtienen un 4,2. Esta baja valoración se debe fundamentalmente a los retrasos que acumula esta jurisdicción, que tarda hasta dos años en resolver los recursos que le llegan de los juzgados inferiores, también muy atascados. Lo más positivo que ven los abogados en la justicia civil es lo concerniente a la tramitación de divorcios y separaciones con consentimiento de las partes. En este aspecto, los abogados dan a los jueces una nota del 7,2 sobre el máximo de 10.

Según la encuesta, el cumplimiento de los plazos para dictar sentencia y la eficiencia y rapidez en impulsar asuntos son los aspectos que menor puntuación reciben los organos judiciales de la capital.

Así, la alta calificación que obtiene la calidad de las sentencias de las salas de los contencioso-administrativo (6,6), de lo civil (6,5) y de lo penal (6,3) del Tribunal Supremo contrasta con las bajas puntuaciones adjudicadas a este mismo tribunal al evaluar el cumplimiento de los plazos legales para dictar sentencia en la sala de lo contencioso-administrativo (3,5) y de lo civil (3,0). La sala de lo contencioso del Tribunal Superior de Madrid es la que arrastran más retrasos y dilaciones de toda España, pues comenzó el año con más de 60.000 asuntos pendientes de 1998.

Medidas enérgicas

Los letrados atribuyen tales retrasos "al incumplimiento generalizado por parte de las admininistraciones públicas de los plazos legales para remitir los expediente a los jueces". Por ello, exigen a los jueces que ejerzan un mayor control sobre las diligencias y adopten medidas más enérgicas cuando la Administración los incumpla.

Respecto al Tribunal Supremo, las opiniones difieren en función de las áreas. Así, la sección segunda, de lo penal, figura con una puntuación alta, tanto por la calidad de sus sentencias como por su funcionamiento. Los abogados también aprueban la calidad de las sentencias de la sala civil del Supremo, pero la suspenden en cuanto a su funcionamiento.

En el capítulo de posibles reformas o innovaciones que pongan fin a este "desorden" judicial, el 64% de los letrados se muestra partidario del restablecimiento de los antiguos juzgados de distrito -que tramitaban causas menores y estaban distribuidos por la capital- como forma de agilizar la justicia penal y acabar con las demoras actuales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de septiembre de 1999

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