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Un agua poco clara

La dirección del hospital Clínico reparte desde hace 20 días agua mineral entre enfermos y personal de las 400 habitaciones del ala sur, reformada hace un año, debido a que el líquido del grifo huele mal y no es transparente. Así lo reconoció ayer el doctor José Moreno, subgerente del centro médico. UGT mantiene que se trata de una situación muy grave, especialmente porque el hospital acaba de ser reformado por completo: "El agua es insalubre, huele mal y es muy turbia", explica Nicolás Díaz, de UGT. "Se ha recomendado a la gente y pacientes, de viva voz y de manera insistente, que no utilicen agua del grifo".La dirección del hospital reitera que el agua que abastece a las plantas segunda, tercera, cuarta, quinta y sexta no está contaminada y es potable. "Es cierto que tenía un cierto olor y que no era del todo transparente, por eso se ha recomendado el agua mineral, pero no se ha prohibido beber el agua del grifo", dice el doctor Moreno.

La gerencia del hospital ha encargado un análisis microbiológico del agua para averiguar por qué el líquido no "es del todo excelente". Esos estudios determinarán posibles presencias de residuos y sus características organolépticas. Además, se ha formado una comisión para seguir las incidencias bajo la responsabilidad del servicio de medicina preventiva del centro.

El sindicato UGT achaca los problemas del agua a la reforma completa que han sufrido las canalizaciones de PVC, que han sido cambiadas por otras nuevas de hierro. Para el corte de las distintas secciones se empleó una sustancia aceitosa que disminuye la temperatura de la zona de corte, evita el calentamiento y la producción de chispas.

UGT sostiene que los productos empleados se han filtrado en la canalización hasta disolverse con el agua de consumo. Este hecho, según el citado sindicato, ha desencadenado el mal olor y el mal sabor del agua.

Soluciones

El sindicato aseguró ayer que "se manejan varias soluciones, toda vez que la canalización está completada y la obra concluida". "Una alternativa puede ser un derrame de agua para arrastrar las sustancias disueltas. También se puede comprar una depuradora que clore el agua, siempre que cierre el circuito interno", señaló UGT.

Varios empleados y enfermeros que trabajan en el ala sur confirmaron ayer que el agua "desprende un olor muy extraño". "Fue de un día para otro: abrías el grifo y el agua estaba sucia. El día siguiente repartieron el agua mineral", explicó un trabajador que prefirió no identificarse.

Alicia, una paciente que ingresó a mediados de agosto en el centro, asegura: "Las enfermeras comentaron que no se me ocurriera beber agua del grifo, que estaba mala". "Yo pregunté a qué se debía y me comentaron que había sido por una filtración", comenta la paciente.

Mañana, jueves, se reunirá la comisión de salud del hospital para estudiar los problemas del agua que abastece al ala sur.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de septiembre de 1999