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Reportaje:

Los músculos irreales

EL VIAJERO SEDENTARIOEl viajero quiso desentumecer sus piernas virtuales, o fantásticas, da igual, y decidió visitar su país en busca de páginas de Internet donde le enseñaran la teoría y la práctica de los deportes. Como en otros casos, regresó con más conocimientos. Por ejemplo, practicando el windsurf en Tarifa aprendió un vocabulario básico para entenderse con otros deportistas, no sólo durante la navegación, sino a la hora del descanso, cuando incluso está permitido fumarse un pakalolo, que es como se denomina con propiedad al cigarro de la risa. Entre los ejercicios que el viajero practicó durante la navegación figuró incluso el malabarismo (members.xoom.com/x23x23). En esta completa página andaluza el viajero intentó lanzar dos bolas con una mano, que es el ejercicio básico, y luego organizar con precisión una cascada de tres, pero no tuvo paciencia y confundió, como era previsible, las manos con las bolas. Tiene el malabarismo más ciencia de lo que parece. El Instituto de Tecnología de Massachusetts, sin ir más lejos, postula que "el tiempo total para una mano que sostiene una bola y luego la arroja debe ser igual que el tiempo que cada bola permanece en la mano más el tiempo que cada mano permanece vacía". Con estas intrigas rondándole la cabeza, el viajero se fue a Tarifa a tomar viento, dicho sea sin segundas. En la página www.windsurfesp.com, el turista sedentario recibió una lección sobre la jerga a emplear si finalmente decidía auparse a una de las tablas. Así supo que para saludar a un windsurfista se le debe gritar aloha, palabra que procede del lenguaje de los hawaianos, y que en vez de playa debe pronunciar beach y grub por una buena comida. El viajero comprendió que su inglés no estaba a la altura de las circunstancias, y mucho menos su sentido del equilibrio, así que apostó por el fútbol. En www.geocities.com/Athens/Parthenon/1090/betis.htm, el viajero saludó a Mushoman que es el "defensor del ciberespacio verdiblanco". Para quedar bien con las dos aficiones sevillanas, el viajero, que es muy cuidadoso, cantó para sus adentros el himno Sevilla hasta la muerte (ibgwww.colorado.edu./~gayan/futbol/sevilla.htm). El viajero quedó luego sorprendido por la sinceridad del jugador del Atlético de Madrid, pero nacido en Cádiz, Kiko (corbu.aq.up.es/ ~a25453/ kikogol.htm) que, lejos de exagerar sus habilidades, le confesó sin tapujos que de niño le llamaban "enano cabezón" y que, por no contradecir, fundó a los diez años la Unión de Feos, Raros y Andaluces, junto a sus amigos Paquín y El Pompa. El viajero no atinaba a comprender si lo de "andaluces" añadía o mitigaba la fealdad y la rareza. De pronto, al viajero sedentario se le antojó practicar un deporte de señores y al galope llegó a una página sobre hípica (www.geocities.com/Yosemite/Meadows/3016). Nada más entrar notó que estaba entre gente fina, pues en vez de un ronzal le entregaron un poema: "Acude, corre, vuela. / Traspasa la alta sierra, ocupa el llano. /No des descanso a la espuela, no des paz a la mano. / Menea furibundo el hierro insano". El viajero apreció más la bienvenida por cuanto el propio poeta reconoce lo insalubre del hierro cuando se "menea furibundo". Con el corazón en la boca, el vagabundo no quiso terminar sus ejercicios imaginarios sin una sesión de artes marciales que, en contra de lo que muestran ciertas películas, es una actividad de mucha reflexión. Sin pensarlo dos veces, el viajero llamó a la Escuela de Artes Marciales de Herbert (www.arrakis.es/~dro37/karate/junako.htm), donde antes que a golpear le enseñaron a pronunciar rei que no sólo es una fórmula de cortesía frente al contrincante sino "el dique contra la violencia". "Sin el rei, el karateka que empieza a perder no tarda en convertirse en una bestia". ¡Jesús! Otras recomendaciones www.sportec.com/laliga/ main.htm Para los fanáticos del fútbol. www.proeco-rural.com Amplia información sobre turismo rural en Andalucía. www.paisvirtual.com/viajes/ rutas/archi Completa guía de Archidona, en Málaga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de agosto de 1999

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