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El Ayuntamiento de Almería solicitó un coche a la firma de un cargo del PP antes del concurso público El alcalde de Roquetas de Mar vendió otros cuatro automóviles a su propio consistorio

El Ayuntamiento de Almería realizó en 1998 una solicitud de pedido para comprar un vehículo a la empresa Sur Poniente, que preside el alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat (PP), tres meses antes de aprobar el concurso para adquirir el automóvil, destinado al uso del alcalde, por entonces Juan Megino (PP). El turismo adquirido finalmente, que rondó los siete millones de pesetas, coincide con el modelo solicitado con anterioridad. Sur Poniente, además, ha ganado los concursos para suministrar un coche oficial a la Diputación de Almería (PP), por 5,4 millones de pesetas, y otros cuatro vehículos al Ayuntamiento de Roquetas, cuyo alcalde es socio y presidente del concesionario.

El alcalde Gabriel Amat atiende su actividad política sin descuidar los negocios. Su influencia en el PP -se encarga de la tesorería- es tan notable como su olfato empresarial, que le ha permitido labrarse un vasto patrimonio desde la nada. Aunque su faceta empresarial se centra en el sector inmobiliario, Amat es también socio y presidente de Sur Poniente, sociedad radicada en El Ejido. La empresa, uno de los dos concesionarios oficiales de la marca Audi Volkswagen en Almería, ha ganado desde 1996 varios concursos de suministro de vehículos a instituciones gobernadas por el PP. El proceso más extraño corresponde al Ayuntamiento de Almería, que realizó una solicitud de pedido de compra a Sur Poniente tres meses antes de iniciar el procedimiento para el concurso, como establece la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas. El 17 de febrero de 1998, la institución municipal, a la sazón en manos del PP, solicitó directamente al concesionario un vehículo Audi A6, aunque el acuerdo de la comisión de gobierno para aprobar el concurso se adoptó en el mes de mayo. Incluso el informe del área de seguridad de la alcaldía, que recomendaba la "compra inmediata de un primer vehículo" ante los fallos de frenado del turismo de servicio en aquel momento, se firma el 13 de abril de 1998, casi dos meses después de realizase la solicitud de pedido a Sur Poniente. En dicha solicitud se describen todos los detalles (color, llantas, retrovisores, tapicería y demás) que se reclaman para el modelo, que se destinaría a los desplazamientos oficiales del alcalde Juan Megino, a pesar de que no se había publicado el concurso ni su correspondiente pliego de condiciones técnicas, que salió en el Boletín Oficial de la Provincia el 19 de junio de 1998. La solicitud redactada por Sur Poniente en febrero recogía el presupuesto del vehículo demandado y la tasación del modelo antiguo que entregaría el ayuntamiento (un Audi 100), valorado en 1.095.284, que coincide con el importe mínimo fijado en el concurso que sería convocado tres meses después. Tres empresas Aunque al concurso sólo se presentó Sur Poniente, el alcalde Juan Megino decidió declararlo desierto el 27 de julio al "no haber acreditado debidamente el ofertante la representación legal de la empresa". Se abrió entonces un procedimiento negociado, que exige la presentación de, al menos, tres empresas. Sólo Sur Poniente optó a la licitación de nuevo y, aunque se presentó fuera de plazo, la mesa de contratación decidió adjudicarle el contrato el 14 de agosto de 1998 por un importe de 6.915.031 pesetas. Las condiciones técnicas y económicas coincidían con las del vehículo Audi solicitado por el Ayuntamiento de Almería en febrero. Sur Poniente también ganó el concurso convocado en 1996 por la Diputación de Almería, gobernada por el PP, que adquirió un Audi A6 por 5.488.779 pesetas, sin contar el impuesto de matriculación (564.184 pesetas). La empresa de Amat fue la única que presentó oferta. El propio Ayuntamiento de Roquetas de Mar ha sido cliente en más de una ocasión del concesionario que preside el alcalde. Entre 1996 y 1997, vendió a la institución local dos Volkswagen Vento -por 2.079.133 pesetas cada uno-, una furgoneta por 2.575.000 pesetas y un cuarto vehículo para la Policía Local por 3.742.913 pesetas. Las operaciones, aprobadas en comisiones de gobierno sin la presencia del alcalde, salieron a concurso. Gabriel Amat no ve nada reprochable: "No soy contratista del ayuntamiento, poseo unas acciones en una sociedad que tiene derecho a presentarse a una licitación". El alcalde aseguró que su gobierno había obrado "con honradez". Como prueba de que no ha existido trato de favor, Amat informó de que su ayuntamiento había adquirido, desde 1996, una veintena de vehículos a distintos concesionarios. Amat defiende que los políticos puedan compatibilizar su actividad pública con los negocios: "Si una persona por el hecho de ser alcalde tiene que quedarse desnudo, que se vayan quedando los consejeros de la Junta. No he visto en ninguna ley que uno tenga que renunciar a todo cuando entra en política".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de agosto de 1999