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Una reyerta a la salida de un bar de Atocha termina con un herido muy grave de siete puñaladas

Román Arcos Chicharro, de 50 años, resultó ayer herido de siete puñaladas en el tórax, en una disputa a la salida de un bar de la calle de Tocha. La policía detuvo al presunto agresor, de unos 40 años y que supuestamente era amigo del que acabó siendo su víctima, según explicaron testigos del suceso. Arcos ingresó muy grave en el hospital de Gregorio Marañón.A las 21.15, como casi todas las noches, Arcos estaba en el bar Reina Sofía, próximo al museo del mismo nombre, cuando un hombre conocido como El Viruelas entró y, según un testigo, le susurró al oído que saliese a la calle.

"Le noté [a El Viruelas] bastante nervioso", apuntó el propietario del local. Román contestó que no, y le dijo al dueño del bar que tenía miedo, pero finalmente accedió, se levantó de la silla y salió a la calle. Cada uno dejó el local por puertas distintas.

En la calle, Román recibió siete puñaladas en el tórax. Su agresor salió corriendo calle abajo hacia la glorieta de Atocha, donde tiene su vivienda, según explicaron varios clientes del bar. Román se mantenía de pie a pesar de las puñaladas. Caminó hacia un banco cercano y se sentó. Allí varios testigos le trataron de frenar las hemorragias apretando las heridas con un papel. Cuando los sanitarios del Samur llegaron ya había perdido el conocimiento.

Gracias a la descripción que los clientes del bar dieron del agresor, la policía le detuvo minutos después. No es la primera vez que José agrede a Arcos. Hace unos dos meses José entró en el bar y, sin mediar palabra, le pegó un puñetazo en la cara a Roman.

Arcos vive solo en un piso de la calle de Atocha. Tenía un puesto de tabaco en la glorieta de Atocha. Recientemente había recibido una pensión por invalidez porque tenía una enfermedad en las manos y hace pocos años fue operado por ello.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de agosto de 1999