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Los abogados españoles de Pinochet se reunirán con el exdictador en Londres el día 18

Los abogados españoles del exdictador chileno Augusto Pinochet, José María Stampa Braun y Fernando Escardó, se trasladarán el próximo día 18 a Londres para dar cuenta personalmente a Pinochet del estado de su proceso en España y de los riesgos de que se entregue antes del proceso de extradición al que está sometido en el Reino Unido. Los dos defensores españoles, que durante el pasado mes de julio mantuvieron en Madrid dos cumbres informativas con sus colegas británicos y chilenos, responden a un llamamiento del general, que les ha pedido que se reúnan con él para conocerles.

El abogado Fernando Escardó confirmó ayer a este periódico que Pinochet pidió verles a Stampa y a él antes de fin de mes en Londres, por lo que acudirán a entrevistarse con él el próximo miércoles. El letrado dijo que, según sus noticias, se trataba de una entrevista personal de ambos defensores con su cliente, pero que no descartaba que pudieran asistir también otros asesores legales británicos y chilenos de Pinochet.Escardó restó trascendencia a una eventual cumbre jurídica de todos los abogados de Pinochet en Londres aduciendo que ya habían celebrado otras dos reuniones en Madrid, con letrados británicos y chilenos, una a principios y otra a finales del pasado mes de julio. En cualquier caso, los planes iniciales se refieren a una estancia de unas horas en Londres para conocer y entrevistarse con Augusto Pinochet y está previsto el regreso inmediato, quizás en el mismo día.

En principio, los letrados explicarán personalmente a Pinochet lo mismo que ya han trasladado a la delegación militar chilena encabezada por el brigadier Juan Carlos Salgado, con la que se entrevistaron el martes en la Agregaduría militar en Madrid y que el miércoles viajó a Londres.

En ese sentido, Escardó ratificó que no puede establecer una estrategia a seis meses vista, pero que al día de hoy desaconsejarán al general viajar a España antes de la vista de extradición que comienza el próximo 27 de septiembre.

Tanto Stampa como Escardó han calificado de "suicida" cualquier intento de entrega voluntaria a la justicia española antes de la vista de extradición, lo que le supondría al general enfrentarse a los cargos de genocidio, terrorismo y asesinato, sin la reserva establecida por el Tribunal de los Lores que condiciona su entrega a ser juzgado sólo por los delitos de tortura y conspiración para la tortura cometidos entre diciembre de 1988 y marzo de 1990.

El brigadier Juan Carlos Salgado, jefe de la delegación militar chilena que estuvo en Madrid, coordinará a partir de la próxima semana los contactos entre Stampa y Escardó y el equipo legal que le representa en el Reino Unido. "Tengo buenas relaciones con Pinochet y no necesito protocolo alguno para verle", dijo ayer el brigadier tras su llegada a Londres.

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Recluido en su residencia de Surrey, al suroeste de Londres, el senador vitalicio sabrá por el general Salgado el curso seguido por la solicitud de extradición interpuesta por el juez Baltasar Garzón antes de entrevistarse con sus abogados españoles.Pinochet saludará pronto a un nuevo huésped. Jorge Arancibia, comandante en jefe de la Armada chilena, llegará el domingo a Londres en visita institucional. Debe inspeccionar la misión naval de Chile en Londres, una de cuyas secciones compra material bélico y repuestos en Europa. Pinochet habrá departido así con la plana mayor de las Fuerzas Armadas de las que fuera jefe supremo.

Mientras el general retirado se prepara para recibir a sus últimos visitantes, Norman Lamont, antiguo ministro conservador británico de Finanzas, decidió hablar de nuevo en su favor. Firme partidario de la vuelta a Chile de Pinochet lo antes posible, Lamont cree que ni el presidente español, José María Aznar, ni su homólogo laborista, Tony Blair, quieren que comparezca ante juez alguno. En unas declaraciones efectuadas ayer a la agencia Efe, lamentó que no tuvieran el valor de modificar la situación actual. En su opinión, la mala salud del general es razón más que suficiente para dejarle marchar.

En Madrid, por el contrario, el secretario general de Nueva Izquierda, Diego López Garrido, calificó de "vergonzosa" la actitud de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, y acusó a los fiscales de comportarse como "abogados de Pinochet" y de sobrepasar "cualquier límite" con la petición de libertad del exdictador. "Incluso contravienen nuestro ordenamiento jurídico", llegó a afirmar López Garrido, quien denunció también el "doble juego" del Gobierno, que, por un lado, "proclama su respeto a la independencia judicial" y, por otro, "hace lo posible por que no sea juzgado en España" Pinochet.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de agosto de 1999

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